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Moda

Viejos son los trapos

Desde la elegancia eterna de Jessica Lange hasta los looks estrafalarios de Iris Apfel, las mujeres mayores de 60 años son las nuevas musas inspiradoras de los grandes diseñadores.

Por María Paula Bandera

En la industria de la moda lo nuevo son los viejos y las campañas publicitarias se llenaron de canas y anteojos. Céline, Saint Laurent y American Apparel son algunas de las marcas que eligieron a mujeres mayores de 60 años para que protagonicen sus anuncios, bien lejos del estereotipo abuelístico: se trata de señoras cool, que provocan más admiración que ternura.

La industria posó sus ojos en los adultos mayores recién en los últimos dos años, pero las ancianas con estilo existieron siempre. Una buena prueba es Advanced Style, el proyecto de Ari Seth Cohen, el fotógrafo y cool hunter que desde 2008 recorre las calles de Nueva York en busca de las fashionistas de la tercera edad para retratarlas en su blog.

Su idea fue tan inspiradora que hasta llegó a la pantalla grande y Advanced Style se convirtió en un film homónimo que hoy se puede ver entre los últimos lanzamientos de Netflix. Cuenta la vida de siete neoyorquinas de entre 62 y 95 años y, como explicaron sus realizadores, “el documental ofrece un retrato de mujeres independientes y con mucho estilo que desafían las ideas convencionales con respecto a la belleza y la edad”. Ilona Royce Smithkin, una de sus protagonistas, lo deja en claro: “Cuando uno luce bien, luce bien”.Y fin de la discusión.

Cuando sea grande quiero ser así
Estas iniciativas ponen de manifiesto que las abuelas no sólo usan batones: hay toda una legión de mujeres que no está dispuesta a renunciar al estilo tan sólo por haber soplado más de setenta velitas en algún cumpleaños. Iris Apfel es una de ellas y desató una auténtica irismanía por congregar lo mejor de dos mundos: la desfachatez y el estilo de una joven it girl con la sabiduría y la experiencia de una abuela. Así pasó de ser una socialite estadounidense a una estrella internacional. “De pronto me convertí en una estrella geriátrica. Mi marido y yo nos reímos mucho con la situación. Hice esto toda mi vida y ahora me encuentro con montones de revistas que están escribiendo sobre mí. ¡Pero yo no estoy haciendo nada distinto a lo que he hecho durante los últimos 70 años!”, dijo al diario El País de España.

Junto con su marido Carl, son los creadores de Old World Weavers, una empresa de textiles y diseño de interiores; trabajó con clientes famosos, como Greta Garbo y Estée Lauder y fue la encargada de decorar la Casa Blanca para nueve presidentes, desde Harry Truman hasta Bill Clinton. Siempre cultivó un estilo muy personal que la llevó a convertir su guardarropas en una codiciada colección, que incluye desde prendas de diseñadores reconocidos como Lanvin, Dior y Nina Ricci hasta otras adquiridas en tiendas de segunda mano. El resultado es tan valioso que en 2005 el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York le dedicó la muestra Rara Avis: Selections from the Iris Apfel Collection (Rara Avis: selecciones de la colección de Iris Apfel).

Iris, que este agosto cumplirá 94 años, se transformó en un ícono de moda -con las grandes gafas y la abundancia de accesorios como rasgos distintivos- y las marcas quisieron asociarse a ella. H&M la eligió como protagonista del desembarco de & Other Stories, su firma asociada, en Estados Unidos. Antes había puesto su rostro y sus ideas al servicio de MAC diseñando una colección de maquillaje con una paleta de colores vibrantes plasmada en labiales, sombras y esmaltes. Y como para reafirmar su irrefutable status de It Grandma, en abril se estrenó en cines un documental sobre su vida.

Carmen Dell’Orefice es otra abuela de la moda famosa. Tiene 70 años de experiencia como modelo y 84 de vida. Su primera portada fue para la Vogue francesa en 1947 y figura en el Libro Guiness de los Records como la modelo más longeva del mundo; desfiló para Missoni, Tierry Mugler e Yves Saint Laurent y, bajo el lema “la clase es para siempre”, protagonizó la campaña de Rolex entre 2007 y 2009. En 2012 pasó por Buenos Aires para realizar una campaña para las perfumerías Rouge, pero además de las sesiones fotográficas, Carmen todavía recorre las pasarelas con su andar octogenario: el año pasado Jean-Paul Gaultier la coronó como “Miss Vintage” en el desfile de despedida de su línea de ready to wear y también cerró el desfile de la temporada primavera verano de Max Tan.

Debutar cuando otros se retiran
“Nunca es tarde” asegura el esperanzador dicho popular, y algunas modelos de la tercera edad prueban que es cierto. A los 82 años, Jacquie “Tajah” Murdock cumplió su sueño del pibe. Siempre había querido modelar y, tras golpear cientos de puertas sin éxito, trabajó como bailarina profesional en el famoso Teatro Apollo. En 2012, la firma francesa Lanvin le dio la oportunidad que había esperado durante toda su vida, cuando la eligió como protagonista de su campaña.

Linda Rodin, en cambio, siempre estuvo vinculada con el mundo de la moda, aunque del otro lado de la lente. Fue una reconocida estilista y hasta ocupó el cargo de editora en Harper’s Bazaar, pero en 2014 las hermanas Mary Kate y Ashley Olsen la ficharon para protagonizar la campaña de su marca, The Row. Como buena conocedora de la industria, Rodin tiene un lema en forma de pregunta retórica, “Si tenés 26 años, ya sos viejo en la industria de la moda, así que, ¿cuál es la diferencia de tener 66?”. Y cada vez son más los que están de acuerdo con su idea.

Jacky O’Shaughnessy debutó a los 59 años, cuando en 2011 un scouter la descubrió mientras cenaba en un restaurante en Nueva York. Su primer trabajo fue para la línea Advanced Basics de American Apparel, donde lució sus carnosos labios y su larga cabellera plateada. La recepción fue tan buena que el año pasado la marca estadounidense volvió a elegirla para ponerle el cuerpo a la campaña de ropa interior. Con 62 años muestra que ser sexy no tiene nada que ver con la edad.

Abuelas famosas
Claro que las grandes divas hollywoodenses fueron las primeras abuelas famosas en despertar el interés de las marcas. Jessica Lange fue el rostro de la línea de cosméticos de Marc Jacobs; otra actriz, la inglesa Helen Mirren, protagonizó una campaña de L’Oréal, y la francesa Catherine Deneuve posó entre bolsos y valijas de Louis Vuitton.

Hedi Slimane, director Creativo de Saint Laurent, eligió como modelos a las cantantes Joni Mitchell (71) y Marianne Faithfull (67), esta última tan famosa por su triángulo amoroso con Mick Jagger y Keith Richards como por sus canciones.

Céline se inclinó por una famosa de otro rubro, la escritora californiana Joan Didion, quien a sus 80 años posó para la colección primavera-verano 2015 de la firma. Gracias a su porte, un sweater negro, una medalla dorada y unas gafas de sol fueron todo lo necesario para plasmar el concepto de elegancia de la marca.

Se sabe, la moda es, por definición, fugaz. Y hoy, esa fugacidad tiene nombre de señora.

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