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Comer Afuera

Un recorrido por los restos con más onda del bajo de San Isidro

En esta nota los llevamos a conocer 8 lugarcitos cerca del río que son un furor gastronómico.

La zona del bajo de San Isidro – cruzando las vías del Tren de la Costa hacia el lado del río – creció con sorprendente rapidez en estos últimos años. Los gastronómicos encontraron en esas pocas calles la oportunidad de levantar barcitos y restaurantes que, con una onda bohemia y muy personal, atrajeron a cientos de personas por noche. Así es como, en calles como Avenida Tiscornia, Roque Saenz Peña y Primera Junta, surgió un pueblito gastronómico incomparable llamado “El Bajo“. 

La arquitectura de madera, las luces tenues acompañadas de lucecitas más originales y una pasión por la buena comida conforman los rasgos generales de los bares del bajo. Sin embargo, cada lugar es un mundo. Preparados para amigos o para parejas, comidas rápidas o más gourmets, tragos elaborados o una cerveza bien fría… Los barcitos lograron diferenciarse por sus propias cualidades particulares, características que los hacen únicos frente a los otros. 

El bajo es un mundo imposible de saturar. Los amigos o las parejas varían los lugares de encuentro pero nunca logran cansarse de la buena energía que se respira entre esas calles. Fuera del bajo es difícil encontrar algo que satisfazca esa sensación de comodidad, relajación y placer culinario al que uno se acostumbra. ¡Es un camino de ida! 

Les compartimos 8 restos del bajo de San Isidro para que inicien la exploración de la zona gastronómica más codiciada del momento.

1. LO DE FACU

Con sus comidas rápidas y muy abundantes, Lo de Facu se convirtió en el lugar de encuentro de los jóvenes de la zona. Hamburguesas, sándwiches, ensaladas y, por supuesto, sus tan codiciados nachos salen de la cocina con una velocidad y una constancia increíbles. Las cervezas, la jarra de limonada y los tragos son excelentes compañeros para estas comidas tan ricas. El boca en boca lo llevó a la cima, lo que los llevó a ampliar el salón agregando un espacio abierto atrás, al lado de la barra, decorado con lamparitas colgantes. Si bien tiene mucha capacidad, a las 9 y media ya hay filas de espera. ¡Todos los días de la semana! No toman reservas por eso es importante llegar temprano.

Dirección: Tiscornia 1024. 

Contacto: Facebook Instagram.

DATO: hace poquito abrieron una nueva sucursal en Las Lomas de San Isidro: Von Wernicke 3065.

2. RAVAL

Raval Warehouse se distingue por su onda retro y la gran variedad de sus platos (todos ricos): desde las hamburguesas estilo americanas con papas cuña o rejilla hasta un sushi especiado y muy gourmet. Las paredes están cubiertas con objetos vintage, como televisores y posters viejos, y del techo cuelgan ruedas de bicicleta que le dan un toque aun más interesante a la estética del lugar. Las luces tenues y de distintos colores acompañan este clima nocturno de los 70s. Además de la variedad de platos y su carácter gourmet, Raval presenta una gran barra donde preparan tragos de todo tipo y exponen su cerveza característica: la Grolsch. Ideal para ir en pareja o con un par de amigos en una ocasión más especial.

Dirección: Av. Tiscornia 935. 

Contacto: FacebookPágina web.

3. BRUNA

Técnicamente no se encuentra de las vías para abajo, pero solo por 50 metros… ¡Así que vale! Bruna es la opción más romántica de los restos del bajo, con una estética femenina, la predominancia del color blanco y una terracita con luces para morirse del amor. Los platos son más gourmets con mucha presencia del salmón (hace poquito salió la hamburguesa de salmón, mmm…) y una presentación muy linda. ¡No se pueden ir sin probar los tragos y sus postres! Les recomiendo estar atentos a la página porque ahí suben los menús ejecutivos y las promociones de los happy hour.

Dirección: Lasalle 333.

Contacto: Facebook Instagram.

4. LA ANITA

La Anita es… ¡La anita! Un lugar tan característico que se complica ponerlo en palabras. Vintage con toques italianos y unos platos súper abundantes, el resto del bajo es una opción con mucha onda para ir en cualquier situación: con amigos, en familia o en pareja. Como muchos de los lugares de la zona, es recomendable llegar temprano porque se llena rápido. La Anita tiene una personalidad única, con cuadros inmensos estilo retro, mesitas puestas como de pic nic, mucho color y las mozas más lindas del bajo. Tiene una carta muy amplia de “sea food” (comidas de mar), pastas y ensaladas muy originales y abundantes y una gran variedad de platos tanto calientes como fríos.

Dirección: Av. Tiscornia 843.

Contacto: FacebookPágina web.

DATO: A un par de cuadras, en la sucursal donde nació La Anita, se encuentra “La Anita Brooklin” una variante del restaurant popular del bajo con una carta de comidas rápidas: Vuelta de Obligado 415.

 5. EL ÑANDÚ

Si pasás por afuera seguro te llama la atención por la cantidad de gente que hay esperando a toda hora. Desde su aparición, hace tan solo algunos años, el restaurante con el inmenso horno de barro sedujo a todos los hambrientos de la zona. No te dejes engañar por su enorme fachada roja y su gran capacidad: El Ñandú está siempre lleno. Por eso, para deleitarse con la comida caserita del lugar, es necesario ir bien temprano. Los precios son muy accesibles y la comida, toda, es riquísima. Con la parrilla como centro (las parrilladas vuelan), el menú incluye también platos al horno de barro como pasteles, arroces especiados, quesadillas, milanesas, papas rellenas y varias delicias más. Una vez que lo probás vas a querer volver siempre. DATO: solo aceptan efectivo.

Dirección: Pedro de Mendoza 1643.

6. LO DE NACHO

Es el “hermano amyor” de Lo de Facu, pero en versión pizzería (sus pizzas al horno, rectangulares y bien finitas son lo más. Y con una cerveza helada ni hablar). El resto incluye además una variedad de platos diferentes.

Dirección: Roque Saenz Peña 1061.

Contacto: Facebook.

7. SERAFINA

De los nuevitos de la zona, Serafina es como comer en casa. Te recibe en una casita acogedora, con una carta acotada pero muy rica y unas cervecitas heladas para compartir con amigos. 

Dirección: Primera Junta 810.

Contacto: Facebook.

8. HORNOBAR

Otro novato en la zona (este más que Serafina), Hornobar llegó al bajo con una propuesta muy de la onda: comida al horno de barro. Con una mezcla entre rústico y gourmet, el nuevo resto está en plena elaboración de su carta, pero los platos ya son más bien estables: wraps, provoletas, bruschetas, ensaladas, mega-hamburguesas, sándwiches y un plato del día más elaborado, como un salmón con verduras salteadas. Los tragos y las cervezas salen como piña. El lugarcito, a pesar de su tamaño pequeño, está dándole la bienvenida a los habitues del bajo.

Dirección: Roque Saenz Peña 1004.

Contacto: Facebook.

 

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