Publicidad Bajar al sitio
Música

Un juego serio

La banda rosarina Indios desembarca en Buenos Aires a lo grande: en el Quilmes Rock y con apoyo de Adrián Dárgelos.

Por Gisela Etlis

Muy poperos, un poco rockeros y, sobre todo, cancioneros. Los integrantes de Indios salieron de Fisherton, un barrio rosarino, y llegaron a Buenos Aires para demostrar que en la música nacional no está todo dicho. “Para mí Indios es la mejor banda del nuevo rock nacional”, confesaba Adrián Dárgelos meses atrás. La frase del líder de Babasónicos les dejó una estela de futuro y la posibilidad de subirse al escenario en el repleto estadio Malvinas Argentinas para telonear a quien los reconoció como lo mejor de lo nuevo.

“Nos encerramos el verano pasado en la casa de uno de los chicos, mostramos los temas que teníamos, los trabajamos y así quedaron. Jugamos sin saber bien a dónde íbamos, sin planear”, recuerda Nicolás de Sanctis, guitarrista de la banda, sobre el disco que presentan luego de cuatro años y que lleva el nombre del grupo. Indios se completa con Joaquín Vitola (voz), Guillermo Montironi (bajo), Mauricio Cedaro (batería y voz), Patricio Sánchez Almeyra (guitarra), Agustín Majdalani (synths).

Con dejo a My Bloody Valentine, un look a The Beatles o quizá Oasis, los muchachos que harán bailar al público del Quilmes Rock este fin de semana, no se animan a encasillarse en un género, aunque no pueden negar que hacen britpop. “Lo importante es que hacemos foco en la melodía y en las letras. Pero sí, en las guitarras tenemos influencia del rock británico porque es lo que nos gusta. Los temas tienen una estructura de pop bailable”, explica Nico y confiesa, como compositor de varios de los temas de , que la lírica tiene una impronta rosarina. “La cosa cancionera me remonta a Fito Páez o a Litto Nebbia, porque yo aprendí de ellos para escribir,  aprendí a contar una historia en tres minutos”.


writeFlash({“src”:”http://www.youtube.com/v/cZrSVo-ZpmM”,”align”:”left”,”vspace”:5,”hspace”:5,”width”:”350″,”height”:”288″});

Se podría decir que el eclecticismo de Indios toma influencias de afuera y las combina con letras que tienen sentido, por lo menos para el público joven. Pero como dice de Sanctis, todas las bandas que marcaron la historia de la música fueron sólo bien recibidos, en un principio, por los teens, siempre abiertos a lo nuevo.

“Uno lo que intenta hacer es representar a su generación. A medida que crecemos nosotros, crece el público y quizá también cambie el mensaje que damos. Pero los que nos siguen ahora, son personas que están muy poco contaminadas por los prejuicios y no se hacen demasiado rollo por si es pop o es reggae lo que escuchan. Es gente que todavía cree que hay bandas que tienen algo para decir, que tienen un mensaje de amor, de libertad, de fantasía y que confían en que todavía quedan un montón de canciones por hacerse”.

Una buena decisión de quienes prometen un futuro exitoso, fue dejar a Joaquín Vitola sin instrumentos en escena, para que pudiera moverse libremente e inyectarle más expresión a cada estrofa. Aunque se balancean entre “hacer lo que les gusta” y asumir los compromisos, Nico reconoce que es imposible que algo salga bien sin responsabilidad, pero asegura -y habla por todos- que subirse al escenario a mostrar lo que hacen, “es una necesidad”. “Nunca voy a tocar sin ganas, no lo veo como un trabajo. Es un juego serio, pero no deja ser divertido. El día que algo me corrompa, me voy a mi casa”.

FB: Facebook.com/indios.poprock

×