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Un documento del rock

Plan de verano: visitar la muestra del fotógrafo Michael Cooper, que recuerda uno de los tramos más vertiginosos de la historia de los Stones.

Por Gisela Etlis

“Una de las grandes cualidades de su fotografía, es la honestidad”, con esa frase, el guitarrista de la más legendaria banda de rock recuerda a un amigo que supo registrar, quizá, el tramo más vertiginoso de su carrera, la época en que los Rolling Stones pasaron de tocar en el Club Marquee de Lóndres a grabar Beggars Banquet, uno de los discos más vendidos de Gran Bretaña y Estados Unidos.

La frase de Keith Richards sobre Michael Cooper, es una de las tantas plasmadas en las paredes del Centro Cultural Borges, que acompañan la selección de 100 fotografías tomadas por Cooper, artista que supo mostrar el lado B de los creadores de Exile on Main Street.

En los oídos Satisfaction y a la vista la primera imagen del recorrido: Adam Cooper jugando con Mick Jagger en Braziers (1967), cuadro que revela la intimidad que existía entre el músico y el hijo del fotógrafo, quien decidió contar parte de su infancia a través de los retratos de su padre.

Viajes a Marruecos, los Stones entre bambalinas, en compañía de Marianne Faithfull o Anita Pallenberg, novia primero de Brian Jones y luego, de Richards, los shows multitudinarios en el Hyde Park, espontáneas de las giras, divertidas entre amigos. Un álbum de recuerdos similar a cualquiera que aparece en las biografías de Facebook o Instagram, sólo que pertenecen a verdaderos rockstars.

Pero la descripción de Keith sobre el trabajo de Cooper no terminó en su honestidad, sino que intenta remarcar que lo que se ve en la muestra, es un extracto real y concreto de su vida.

“Michael capturó el espíritu de cómo sucedió todo, cómo fue el desarrollo de los Stones. Todo está aquí en las fotografías, las cuales son realmente una pieza de historia, bueno…al menos de nuestra historia”.

Entre las 100 que se exponen, la imagen Once manos tal vez sea una de las más divertidas de la muestra, en la que se ve las manos de los entonces cinco integrantes de la banda, Jagger, Richards, Brian Jones, Bill Wyman y Charlie Watts, sólo que hay una mano de más.

Manos suplicantes es el último retrato de Brian Jones, quien ya estaba alejado del grupo por su enfrentamiento con Richards a causa de su relación con Pallenberg. Dos días después, Jones fue encontrado muerto en su casa londinense, en 1969. Casi al final del recorrido, una controvertida escena: Keith Richards inhalando en el desierto, abrigado con una manta, y Anita al fondo.

Michael Cooper murió en 1973 y una de sus imágenes más reconocidas es la fotografía que fue tapa del álbum Sargeant Pepper´s Lonely Hearts Club Band, de The Beatles, (que se muestra en el Borges) realizada en 1967. Ese mismo año, también diseñó y fotografió la tapa de Their Satanic Majesties Request, álbum muy criticado de los Stones por su supuesta “adoración a Satán”.

Cooper colaboró en el primer proyecto de adaptación de la novela de La naranja mecánica de Anthony Burgess, proponiendo a Mick Jagger como protagonista y líder de la pandilla,  y a los otros miembros de The Rolling Stones como parte de ella, aunque nunca se realizó.

La exposición Stones 50 que se puede visitar hasta el 9 de marzo, está dedicada al 50º aniversario del primer show de la banda, incluye un audiovisual documental y una serie de óleos homenaje a la obra de Michael, realizados por Juan Carlos Bolea, que con sus colores contrastan el blanco y negro de las fotografías.

 La entrada general es $40 y la tiene la curaduría de Virginia Fabri y Silvia Cooper, esposa de Adam.

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