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Un año nuevo a puro brillo

Fin de año es una época movilizadora que merece celebrar, recordar, agradecer, abrazar y soñar. Les compartimos unas ideas para que preparen una noche inolvidable.

El 1 de enero es una de las fechas más movilizadoras del año. Año nuevo, además de ser una oportunidad para juntarse y festejar con amigos y familia, es un momento en que todos hacemos una pausa para reflexionar: acerca de lo que nos gustó y aquello que no disfrutamos tanto de este año que está terminando, sobre los deseos que tenemos para el año entrante y lo que crecimos en los pasados 365 días. Agradecemos las oportunidades y los logos, así como la gente que conocimos. Meditamos sobre aquello que nos hizo mal y nos proponemos cambiarlo. Establecemos nuevas metas y tachamos con orgullo las que cumplimos. Pedimos deseos, abrazamos, lloramos, agradecemos, soñamos…

Cambiar de año es mágico. Y por eso se merece un festejo acorde, que nos permita renovar la energía y festejar por todo lo logrado. Los colores que acompañan a esta festividad suelen ser claros, plenos, alegres y prima, en cada uno de los detalles, el brillo: para iluminar lo que se aproxima y despedir con alegría lo que dejamos atrás. La fiesta de año nuevo es radiante, es emoción y energía pura. Celebramos con champagne, iluminamos con las estrellitas y compartimos los sueños y deseos de una forma súper emotiva. Y, al mismo tiempo, reímos y nos divertimos con los más cercanos.

Para ayudarlos a recibir el 2016 con los brazos bien abiertos y una gran fiesta, les compartimos un par de ideas divertidas. Desde la decoración del lugar y de la comida hasta formas interesantes de plasmar los deseos para este nuevo año, siempre con una consigna clara: ¡a brillar!

LA AMBIENTACIÓN

Papel glasé, cintas, pompones, lentejuelas, mostacillas… se puede decorar un lugar y dejarlo alucinante con muy pocos elementos. Solo se necesita poner las manos a la obra. Para año nuevo, las guirnaldas son esenciales; con flecos, cintas, círculos, papeles… Y, ¿por qué no una bien grande que diga “Feliz Año nuevo”? En estas fiestas, para despertar el espíritu de fin de año, la ambientación es la clave. Y esta abarca la decoración del lugar – paredes, puerta, techo, ventanas – y de la mesa, con cada uno de sus detalles. También está bueno armar un espacio para los fanáticos de las fotos. Van a hacer morir de envidia a los seguidores de Instagram. 

PARTICIPACIÓN DE TODOS

Siempre están los invitados aburridos que no les divierte contagiarse del espíritu festivo. Pero esa gente termina por tirar abajo la energía, ¡y no estamos para empezar el año con malas vibras! Para eso les proponemos garantizar la participación de todos de una forma divertida: ya sea, colocándoles bonetes o algún accesorio cuando entran o preparando divertidas figuras para que se saquen fotos con ellas. Cuando vean que salen divinas, nadie va a querer quedarse afuera de ellas.

Lo mismo se puede lograr obsequiando las estrellitas festivas. Son tan lindas que contagian las ganas de prender aunque sea una.

LA MESA

Como dijimos antes, una buena ambientación también incluye la decoración de la mesa y todos los alimentos y bebidas. Usando los mismos elementos que para las guirnaldas, se pueden decorar los vasos (e incluso ponerles nombre), las pajitas y cada una de las comidas que entren, con cartelitos, pompones y más brillos. Si se quiere ser más creativo todavía, se pueden elegir comidas que de por sí sean acorde al espíritu del lugar: los Ferrero Rocher con sus envoltorios brillantes son un gran ejemplo. 

¿Quién dice que las bebidas son in-decorables? Los vasos de champagne pueden venir acompañados de flecos brillantes, e incluso se pueden llenar de brillo las botellas. ¡Queda lindísimo!

EL MOMENTO DE LOS DESEOS

Generalmente elegimos pasar la comida de año nuevo con nuestras personas más cercanas y queridas. Hablamos de los momentos más divertidos del año y, a medida que pasa el tiempo, la charla suele volverse más emotiva. ¿Por qué no grabar todas esas cosas lindas que decimos? El anfitrión de la casa, o cualquier otro, puede proponer una mesa de los deseos y agradecimientos, donde cada invitado tiene la posibilidad de compartir las cosas que más le gustaron del año que terminó y los sueños y propuestas para el entrante. Se puede hacer de muchas formas diferentes: con post-it, papelitos en un frasco o incluso más original, escribiendo en piedritas o piezas de un jenga.

SOUVENIRS

Siempre es lindo recibir regalos, por más simples que sean, porque denotan tiempo, dedicación y mucho cariño. Si el anfitrión de la fiesta está con presupuesto y creatividad, puede preparar unas bolsitas o souvenirs para que sus amigos empiecen el año con algo que los haga sonreír. Lo más simple siempre es lo comestible: chocolates y caramelos en un frasquito brillante es una buena idea. Pero también se puede recurrir a lo novedoso y preparar, en cambio, una bolsa con galletas de la fortuna o un cuadernito de deseos para el 2016. Como siempre, depende de los invitados y de lo que quiera transmitir el que los regala.

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