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Música

Tocar sin parar

Foo Fighters volvió a la Argentina para inaugurar los grandes recitales de 2015.

Por Gisela Etlis

Prometió y cumplió. “No vamos a dejar pasar 17 años otra vez para volver”, decía Dave Grohl bajo una tormenta que emocionó a miles en el inolvidable Quilmes Rock 2012. Esta vez, el agua llegó antes y en las redes sociales se hacía catarsis, adelantando la noche mágica de Foo Fighters.

En micro, bondi, combi o con suerte, en algún auto, más de 30 mil personas se acercaron al Estadio Único de La Plata para ver rock del bueno. El ex Nirvana, acompañado de Nate Mendel en el bajo, Chris Shiflett con la imagen de Ace Frehley en su guitarra y Taylor Hawkins con sus pelos largos y dorados en la batería, además de Pat Smear que, para presentarse, apaga un cigarrillo en su guitarra rítmica.

This is a Call, Learn To Fly, Breakout, Arlandria, Pretender y My Hero, prendieron fuego La Plata, aunque no tanto como cada vez que Grohl caminaba por la pasarela del escenario 360.“Quédense tranquilos, que hoy tenemos un largo show. Van a cantar toda la puta noche”, otra promesa del líder de Foo Fighters, también cumplida.

 “La última vez que tocamos acá…Bah, en otro lado, había una tormenta con relámpagos, y nadie se fue. Eso sí que es lindo. Hoy vamos a tocar temas viejos, nuevos, inéditos…Todo lo que podamos sin encore. Sin irnos y volver. Tocar y tocar sin parar”. Siguieron I’ll Stick Around, In The Clear (tema dedicado a New Orleans), Cold Day in the sun, Big Me, Monkeywrench, Congregation, Walk, Skin & Bones (Dave sólo con su guitarra), Wheels y Times like This.

Como si la alegría de los presentes ya fuera poca, los Fighters regalaron el primer cover de la noche:  Detroit rock city, de Kiss. Ya pasadas las 23:30, llega el ex Pearl Jam, Dave Krusser, como batero invitado para Miss You, de Rolling Stones. “Yo soy el baterista invitado”, dice Grohl y se hace cargo de los platillos para empezar Under Preassure, de D. Bowie y Queen. La ronda terminó con Stiff Competition, de Cheap trick, School’s Out, de Alice Cooper y Ain’t Talking about love, de Van Hallen.

Con el público casi sin voz por corear los temas y un “olé, olé..”, llegaron All My Life, These Days, Outside y Something From Nothing, otro de los temas de Sonic Highways, su último álbumCon versiones extendidas y un escenario que preparó a los fans desde las 18:30 con Eruca Sativa embarazada y The Kaiser Chief, la banda indie británica, invitada por los Foo para su gira en el Cono Sur, más de tres horas de rock terminaban.

La última energía vibró con Best of You y Everlong, tema con casi 18 años de vida, que se ha vuelto costumbre a la hora de cerrar un show de Foo Fighters. “Una alegría que me no me entra en el pecho, gracias Kurt”, se escuchó entre la platea. “Por favor, impresionante. Mejor que el de la lluvia”, aseguraba con brillo en los ojos el que iba decidido a llevarse una remera de recuerdo. Quizá un show más, de los que estamos acostumbrados, aunque para muchos, una forma de empezar el 2015 con la piel de gallina.

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