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Música

Sonidos dibujados

Sima presenta Novela Gráfica, un “discómic”en el que la sonoridad cósmica de la banda de Isol Misenta y su hermano Zypce confluye con las poéticas gráficas de talentosos dibujantes.

Por Esteban Ulrich

Luego de recibir el Premio Astrid Lindgren Memorial Award (ALMA) el año pasado, uno de los reconocimientos más importantes en el ámbito de la Literatura Infantil y Juvenil -la misma distinción que recibiera Maurice Sendak en 2003-, Isol Misenta es la autora de libros álbum del momento por estos lares. Pero además de dibujar, Isol mantiene desde siempre una íntima relación con la música, algo que comparte con su hermano Zypce -músico que trabaja con máquinas y objetos para generar e inventar sonidos-, y juntos, desde 2006, llevan adelante el proyecto musical Sima, con el que se preparan para presentar este mes el primer “discómic” de nuestro país.

En el bar del Teatro El Extranjero en donde Zypce le aporta a su cuñado, Rafael Spregelbrud, todo su arsenal de sonidos para la última obra del dramaturgo, Spam; nos juntamos “en familia” para hablar de Novela Gráfica, un trabajo en el que Isol encontró la forma de articular los dos mundos que la apasionan: la música y el dibujo. La conversación fue ruidosa, algo caótica y entremezclada con la escucha de las canciones recién salidas del horno, junto a las gráficas de los distintos artistas participantes del proyecto, y se transformó en una suerte de mini concierto de mesa.

-¿Cuál es su dinámica de trabajo en conjunto?

Isol: -Él (hacia su hermano) me pasa las melodías y yo le pongo la letra. A veces hacemos al revés, yo le doy a él una base que ya tiene una melodía y él cambia todo y deja sólo mi canción, transformando también lo que canto.
Zypce: -Y a veces hay temas que nunca llegan a ningún lado, esos quedan afuera, pero no hay un choque entre nosotros.
I: -No, por suerte nos respetamos, confiamos. Sima también está conformado por Pablo Chimenti, que toca la guitarra pero también desde un lugar muy….
Z: -… De mucha información, digamos.
I: -…. Y por Nicolás Cecinini que toca teclados, y es un obsesivo del sonido. Todo el tiempo trae el nuevo programa para que todo suene de cabeza.
Z: -Somos todos chicos muy inquietos.

Fantasy pop
Esa inquietud grupal de la que habla Zypce es la que produce un show rico en sonoridades que, para este nuevo disco de Sima, incorpora bases electrónicas y alucinaciones sonoras sobre las que la voz juguetona de Isol narra viajes encantados.

-¿Cuándo arrancó Sima?
I: -Nosotros dos trabajamos desde 2006, el primer disco salió en 2008 y hubo todo un proceso antes de eso.
Z: -Hacemos cosas desde chicos. Incluso ella canta en mi primer disco, Nuevo Muerto, que es del 93. Vos tenías 21 y yo 20 (a su hermana). Éramos tan jóvenes…
I: -Estuvo bueno también que cada uno después hiciera su propio camino. Él siguió con su contemporáneo industrial loco y yo fui por otro lado, con algo más pop con Entre Ríos (banda que conformó junto a Sebastián Carreras y Gabriel Lucena), y otras cosas más líricas, además de la ilustración.
Z: -Con Sima, después de mucho formato experimental, finalmente llegué al formato canción, que me costaba bastante…
I: -A mí también me costaba, nunca había hecho canciones. En Entre Ríos no componía, apenas aportaba alguna idea, estaba bastante limitada, pero al mismo tiempo aprendí mucho de electrónica, de pop y de rock. Éramos muy pequeños, pero hay algo de aquellos años que estuvo muy bueno y que aún continúa, y es esa idea de hacer lo de uno, fuera de lo que dicta la onda o la moda.
Z: -Por eso también resulta bastante complicado definir lo que hacemos con Sima.
I: -Yo digo, como escribió alguien, que “Sima es Fantasy Pop” (risas). Aunque también hay algo que fue creciendo en la banda que no sé si es tan pop, porque tiene matices más oscuros.
Z: -Sobre todo es muy ecléctico. Puede pasar de un arreglo de cuerdas como el de una filarmónica, a pasajes con sonidos más electrónicos. Se trataba de ver cómo montar tantas cosas diferentes y que resultara orgánico. Creo que logramos un discurso que tiene diferentes estéticas pero suena como un conjunto.

-¿Y cómo llegaron al concepto mixto de Novela Gráfica?
I: -Siempre hice muchos cómics sobre canciones, de hecho lo primero que hice en cómic fue una canción de Nick Cave, allá por el 92, que después se lo pude mostrar cuando vino a Buenos Aires y le encantó. Es hermoso ver cómo una pieza pensada por alguien se convierte en otra pieza de arte, por lo que siempre me interesó esa combinación. Me resulta bastante natural pensarlos juntos, así como la poesía o como las letras de las canciones que también son poéticas. Es diferente escribir un texto para un libro que para una canción, de hecho para mí fue todo un aprendizaje, porque además yo construyo sobre la melodía. Ahí tiene más que ver con el tiempo, la repetición y las texturas.

Tener un discomic es útil
Del disco Novela Gráfica participan los artistas Lucas Nine, Power Paola, Decur, Mar Hernández, Johanna Wilheim, Anne Herbauts, Mariana Chiesa, Paloma Valdivia. Christian Montenegro y Gabriel Pacheco. “Disfruto mucho de ver los libritos de los discos” dice Isol, mientras muestra las gráficas en su laptop. “Cada libro va a estar separado, en una caja que acompaña al CD y que se despliega en forma de fuelle, con varios sobres con el arte. La tapa es de Liliana Porter y la tipografía está hecha por Laura Barski, que es una diseñadora que me encanta”. Pero además del libro objeto, la presentación del mismo en el teatro ND Ateneo el 14 de agosto fue pensada como un evento especial en sí mismo. Habrá una exposición en el Hall Central y el show contará con una performance visual en vivo, con cada una de las historias gráficas del disco. Una idea, la del vivo, que ya estuvo desde el origen del proyecto.

-¿Cómo surgió esa idea?
I: -Todo arrancó en diciembre del año pasado, cuando nos llamaron del Malba para hacer un evento con Liliana Porter. Fue buenísimo porque cuando tocamos, detrás nuestro se reproducían las imágenes de su muestra, y vimos que ahí pasaba algo interesante, porque justo su puesta combinaba lo delicado con lo destrozado, y hay algo de eso en la musicalidad de Sima. Cuando repasamos las imágenes de ese show, nos cerró la idea de combinar música y arte. Por eso Liliana fue a la primera artista que convocamos y, cuando ella dijo que sí, el resto fue más sencillo. Ahí fue el verdadero arranque de Novela Gráfica. Después decidimos convocar sobre todo a artistas de cómics, porque lo importante era que fueran buenos narradores visuales, que no fuera un agregado plástico. Les mandamos unas muestras de los temas a cada uno a medida que íbamos teniendo las primeras versiones. A Power Paola, pobre, le mandé dos versiones. “No sé cuál va a quedar, copate”, le dije… (risas). Por suerte se copó. Creo que es muy bueno juntarse con gente de otro medio, tanto por una cuestión creativa, como para que el material circule por otros lugares.

-¿De dónde viene ese eclecticismo que distingue a su música?
I: -Desde casa. Nuestros viejos fueron siempre muy melómanos. Mi papá siempre escuchó cosas muy diferentes y raras, esa fue nuestra formación.
Z: -Sonaba Led Zeppelin pero también, por el lado de mi madre, Susana Rinaldi, mucho jazz…
I: -Y Little Richard…
Z: -De chiquito escuchaba Penderecki.
I: -Y música medieval.
Z: -Y a los ocho o nueve, le decía a papá ¡poné “Chico-Relli”, poné “Chico-Relli”! (risas). Y el tango, Piazzolla, más los modernos, y de ahí hasta Steve Ray, por ejemplo.
I: Y también la música barroca… Tanto que en este disco el bonus track es un cover del siglo XVI…

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