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Territorios

Sobre victorias y derrotas

El wargame es el juego de estrategia que simula una situación histórica con figuras y escenarios en miniatura

Por María Luján Torralba
Fotos gentileza archivo de la Asociación Argentina de Wargame

“Este es un remedio homeopático para el estratega imaginativo. Aquí está la premeditación, la emoción y la tensión de acumular la victoria o catástrofe, sin cuerpos sangrientos, ni edificios destrozados en finas partes, ni países devastados. No hay mezquinas crueldades, ni tampoco el horrible aburrimiento universal, la amargura, el tedio y la vergüenza de las cosas amables, dulces y encantadoras, que nosotros, que somos lo suficientemente viejos para recordar una verdadera guerra moderna, sabemos qué es en realidad la contienda”, así explica el wargame el escritor británico H. S. Wells en su libro Little Wars publicado en 1913, con una visión sobre la guerra un poco contrastante a la situación que viviría Europa los años siguientes a la publicación.

El autor de La guerra de los mundos y El hombre invisible fue un pionero en el wargame histórico, el juego que simula distintas situaciones históricas de batalla con figuras y escenarios en miniatura. Esta práctica que ya era utilizada por el Estado Mayor de Prusia a fines del siglo XVIII para que su cuadro se familiarice con la toma de decisiones y situaciones inesperadas, hoy en día es un hobby que se juega en distintas partes del mundo. El wargame utiliza un reglamento según el periodo que se juegue, cambiando en muchos casos el resultado histórico según la habilidad o astucia del jugador. También permite realizar encuentros hipotéticos que por alguna razón en la historia no se llegaron a dar.

Una granizada de proyectiles cae sobre el puerto militar, y muy pronto las llamas empiezan a elevarse desde sus inmensos cobertizos y arsenales. Densas nubes de humo muestran la existencia de mayores incendios. Los regimientos de fusileros han recibido órdenes de ocupar la ciudad durante este bombardeo. Cuando todo el cuerpo militar queda oculto tras una cortina de llamas de humo, el fuego vuelve hacia el fuerte con el fin de obligar a su guarnición una rápida entrega. Los soldados de plomo pintados a mano corren por las calles bordeadas por las pequeñas casas típicas de Breendonk, Bélgica durante Primera Guerra Mundial. Los árboles quemados de la maqueta y la oscuridad de la noche hacen que la teletransportación de los jugadores a la mesa de juego sea instantánea.

“El wargame es la combinación perfecta de la investigación histórica, la pintura, el modelismo, la predisposición de conocer gente nueva y las ganas de compartir momentos excitantes alrededor de una mesa de juego”, comenta Daniel González, miembro fundador de la A.A. W. (Asociación Argentina de Wargame), proyecto que nació gracias al entusiasmo de un grupo de amigos oriundos de Rosario, Buenos Aires y Paraná apasionados por la historia hace más de diez años. Profesionales, comerciantes, empleados, cualquiera puede formar parte de la asociación cuya única condición para ser miembro es “ser buena gente”.

Mucho más que jugar con soldaditos
El wargame es una disciplina intensa que requiere estudio de información específica, tiempo y organización. “La mayoría que se suma ya tiene un período histórico favorito, puede ser la Antigüedad, la Edad Media o la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo. Todos compartimos ideas en general pero siempre hay alguien que sabe más de un tema específico y ayuda a los demás. Hay gente que le encanta analizar y conocer de heráldica, uniformología, armamentos, equipamientos, logística, cosas que para la época eran muy importantes”, dice Daniel González.

Little Wars (Pequeñas Guerras) fue la base de lo que más adelante fueron los reglamentos del wargame. Este libro escrito de forma dinámica y un poco graciosa, que se puede descargar online, está ilustrado con fotos del autor en el parque de su casa jugando con miniaturas y escenarios. El verdadero título de la publicación revela que el wargame está destinado a ser un hobby de hombres. “Little Wars: un juego para chicos de doce años de edad a ciento cincuenta y para ese tipo de chicas más inteligentes que le gustan los juegos y los libros de los muchachos”sentenciaba Wells hace 101 años.

Daniel González manifiesta que el wargame es un paso más allá que los Board Games (juegos de tablero), ya que pasar a la instancia de las figuras lleva una complejidad superior. Hay distintos tipos de juego según sus reglas, las que tratan de modelar con qué secuencia podrían pasar las cosas. Cuánto mejor se modela, más tiempo lleva la partida porque hay que tener en cuenta más condiciones. “Hoy en día está de moda el Fast Rules, las reglas rápidas. A los que nos gusta mucho la historia no nos gustan esas reglas porque no modelan una situación real. Fast Rules se juegan sin árbitro y son más cortos ya que un juego tradicional puede durar más de seis horas. También hay juegos de turnos alternos que tienen una dinámica como la del ajedrez. Yo soy partidario del juego realista de turno simultáneo. Se mueve todo junto. No podés especular, tenés que tratar de adivinar qué va a hacer el otro con las posibilidades que tiene y vos tratar de contrarrestar. Tiene más adrenalina.”

La A.A.W. realiza dos encuentros anuales que se realizan de viernes a domingo a principio y a fin de año. Allí, todos sus miembros arman dos o tres mesas con diversos escenarios para sumergirse en un mundo de estrategias y batallas. En los encuentros nunca puede faltar una buena comida al disco o a la parrilla y una exquisita bebida. Familias, parejas, trabajos y vida diaria son dejados atrás para viajar en la cápsula del tiempo durante dos días consecutivos.

Otro hobby relacionado es el modelismo, práctica artesanal que se ha desarrollado mucho en el país debido a que las empresas que se dedican a la producción de figuras y material para wargame están en Europa y en Estados Unidos. Daniel González cuenta: “Tenemos amigos con una habilidad increíble para el moldeado de figuras, la pintura y la creación de terrenos a escala que hace que hoy seamos la envidia de muchos clubes y asociaciones europeas. En menos de diez años gracias al esfuerzo de todos los miembros de la AAW podemos modelar encuentros aéreos, navales y terrestres de muchos periodos históricos. Actualmente algunos están con los proyectos de los periodos de la Guerra Civil Inglesa, Tercios Españoles, Las Cruzadas y Península Ibérica. Pero el proyecto más complicado que tenemos, es poder estar presentes el año próximo en el evento más importante para los amantes de la historia, el bicentenario de Waterloo en Bélgica”.

Más info
Asociación Argentina de Wargame
Little Wars

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