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Moda

Sin pelos en la lengua

Fanáticos de la moda que comenzaron a registrar sus vivencias, opiniones y preferencias, sin compromisos comerciales ni amistades involucradas.

Por Natalia Iscaro

Hace unos meses, el sitio Independent Fashion Bloggers publicó una lista de cien motivos por los cuales “ser blogger de moda es genial”. El punteado incluye la posibilidad de codearse con personalidades del mundo, vender espacios publicitarios, recibir muestras de productos para wwwearlas, diseñar prendas para ediciones limitadas, hacer amigos sin conocerlos en persona (y sin que parezca nerd), vestir con excentricidad sin tener que justificarse, e incluso escribir libros o conducir programas de televisión. Del otro lado del teclado, las grandes casas de moda han convalidado la relevancia de estas cronistas que, a diferencia de las periodistas de medios tradicionales, son renuentes a la obsecuencia, no tienen reparos en proponer prendas do-it-yourself (hacelo vos mismo) ni de ir en contra de las tendencias de temporada. A pesar de esto, unos (marcas) y otros (bloggers) han sabido encontrarse en un punto medio que garantice incrementos en las ventas a unos y mayor visibilidad a otros. Así, con dotes fotográficos, de video, redacción, Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest, los bloggers han logrado generar seguidores -y hasta fanáticos-, procurando mantener un estilo propio, fresco y desprovisto de la tiranía de la moda de otros tiempos: se han vuelvo celebridades. En el país, si bien aún no puede hablarse de un “negocio blogger”, la actividad ocupa un lugar de privilegio en una industria que, evidentemente, buscaba bajarse de ese pedestal cristalino que puede ser una pasarela.

Bloggear, luego existir

Ahora bien, ¿quiénes son? Podemos citar a Garance Doré, ilustradora y fotógrafa francesa con un blog fetiche que recoge mini entrevistas a mujeres con un estilo personal, experiencias divertidas de la propia Garance, reflexiones sobre las culturas europea y norteamericana y videos con entrevistas a figuras relevantes del mundo de la moda. Doré está en pareja con Scott Schuman, artífice de The Sartorialist, espacio que se dedica a registrar a la moda en su espacio más cotidiano: la calle. Una de las cien personas más influyentes del diseño según la revista Time, retrata a personas en la calle por estilo o elegancia. Gallega y sobrina de Adolfo Domínguez, Gala González es la autora de Amlul, blog que se inscribe dentro de la tendencia ego-blogger: sitios donde jóvenes fashionistas comparten sus fantásticos looks diarios e impresiones de lanzamientos y pasarelas. Devenida en it girl, Gala analiza las tendencias de cada temporada, imponiendo su estilo personal. La británica Sussana Lau es la autora de Style Bubble, espacio donde Sussie Bubble reúne sus reflexiones, experiencias y observaciones sobre la moda y los futuros nuevos talentos. Autodeclarado “tan gay que sudo purpurina”, Brian Boy es un diseñador filipino que se convirtió en superestrella. Su look andrógino y excéntrico le permite vestir como mujer sin tapujos y fue la inspiración de diseñadores como Marc Jacobs. Jovencísima, Tavi Gevinson no tiene ni uno de sus 15 años de tonta. Ya se codeaba con Anna Wintour a los 13, y hoy es editora del exitosísimo sitio Style Rookie. Con un sentido muy propio de la moda, ama las prendas vintage y es ingeniosa para criticar lo que no le gusta. Ellos son algunas de las perlitas imperdibles de esta nueva cartografía internacional.

Made in Buenos Aires

“Dolores Fancy es un personaje, tiene algunas cosas mías, pero no me representa en su totalidad”, cuenta Moira Malandra, bloggera que estudió Comunicación en la UBA, y para quien “la moda es una de las mejores maneras de comunicar”. Su blog comenzó en 2005, y para 2009, era elegido uno de los 50 Mejores Blogs de la Argentina por la revista TDi. Para ella, el espíritu de su trabajo tiene que ver con el “hazlo tú mismo”, tener una plataforma, una opinión sobre lo que se ve, tomar tus fotos (publicarlas solo si se ven bien), y construir y mantener una credibilidad. Y agrega: “No basta con sumar Pinterest, Instagram o recursos por el estilo”. Clara, ordenada y sin recurrir a comentarios despreciativos, su mayor lección fue: “Diferenciate, y aprendé a decir ‘no’”.

Natalia Arenas estudió Psicología y Administración. Comomequeda, su blog, se gestó durante los dos meses que pasó de licencia, recuperándose tras un accidente. “Empecé a publicar diariamente, y de a poco fui construyendo mi red de contactos.” Natu comparte lo que le gusta, cuenta experiencias y ayuda: “En Comomomequeda se buscan precios y ferias americanas. Renuevo prendas y vuelvo a usar lo usado, no me vas a ver con la última colección de la marca más in del momento, no me interesa.”

María Ana Ventura (consultora en comunicación) y María Güiraldes (periodista) conforman The Modistas, blog que al principio firmaban con alias para mantener la libertad de criterio. “Desde el primer post, nos planteamos como cronistas de lo que sucedía en el campo de la moda y sus modos de comunicación”. Puntillosas, construyeron una enunciación que se interesa por la moda como arte e industria. Así aprendieron a “mantener la coherencia y mandar siempre buen karma, porque hay mucha gente trabajando de esto y todo vuelve.”

Mariana Riveiro estudió Letras en la UBA hasta que se pasó a Periodismo. Mientras trabajaba como editora en la revista Brando nació Moda Hypeada. “Quise mostrar cómo es estar del otro lado: meter al lector en el backstage de un desfile desde Facebook, contar un desfile en vivo desde Twitter, mostrar las últimas colecciones desde Instagram”, relata. Hoy editora de la revista semanal ¡Hola!, el blog le sirvió para aprender que “el periodístico no es el único criterio: a la gente puede interesarle más dónde compraste tus últimos zapatos o dónde conseguir un vestido de fiesta a buen precio, antes que la noticia del día”.

En la misma sintonía, Lucía Lamelza y Silvina Maffuche son productoras de moda, y asesoras en imagen. Su blog, Walk in my shoes, muestra el backstage de notas editoriales y suma entrevistas a personajes del rubro: fotógrafos, modelos y editores de moda. “Antes, a las presentaciones de colecciones de las marcas solo asistíamos productoras, periodistas y gente que trabaja en moda. Hoy, los bloggers también son formadores de opinión, y han llegado a ser figuras de las grandes marcas”, opinan.

Una suerte de Sartorialist local, Flora Grzetic y Javi Obando conforman OnTheCorner.Quisimos retratar lo que veíamos por la calle, cómo las personas utilizan su ropa, calzado y accesorios para expresar como están ese día o cómo son”, explica la dupla, que a través del blog fundó una agencia de modelos publicitarios (Crudo). Para ellos, las bloggers locales aún no son influenciadores como en los Estados Unidos o Europa.Internacionalmente vienen pisando fuerte porque le acercan algo más creíble al mundo, y desde su propia experiencia”.

En efecto, los bloggers están cambiando profundamente la cultura visual de la moda. Y que así sea. Click.

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