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Bares y Tragos

Sheldon

En una casona preciosa, todos los elementos que constituyen un gran bar

Por Rodolfo Reich
Fotos: Facundo Manoukian

La pregunta es: ¿cómo se construye un buen bar? No se trata de una cuestión capciosa. Recorriendo la noche porteña, es común encontrar propuestas que fallan, que no sólo no logran una identidad sino que incluso desconocen qué identidad quisieran tener. Por suerte, hay otros que la tienen clara. Y en esa lista hay que mencionar a Sheldon. El bar que acaba de cumplir su primer año de vida a metros de la Plaza Serrano, y que comparte socios con otros dos lugares de la zona, Sans y Querido González.

Una trilogía ideológica

Sheldon construye su personalidad y atractivo a base de tres líneas conceptuales que le dan su forma y su contenido. La música, el ambiente y la gastronomía. Es en el mix de estos tres ejes que Sheldon logra convertirse en uno de los mejores bares de Buenos Aires. Comencemos con el ambiente: una vieja casona palermitana (la leyenda asegura que allí vivió hace unas décadas Francis Mallmann), con un patio interno, una escalera que lleva a un primer piso (con un gran techo corredizo, que se cierra en invierno y en noches de lluvia), enormes enredaderas que cruzan todo el espacio, livings con sillones bajos, mesas y sillas en cada ambiente, una barra iluminada de rojo, la vereda siempre ocupada y dos enormes murales en las paredes, una con un tigre psicodélico que mira al frente, la otra con un colorido dibujo de estilo naif japonés. Una mezcla ecléctica que logra su cometido: impresiona por su potencia, pero sin marcar distancias.

Otro eje es la propuesta musical: diseñada por Soledad Rodríguez Zubieta (dj SRZ), la programación semanal es imbatible. Los miércoles ofrecen shows acústicos, por donde ya pasaron Mimi Maura, Diego Frenkel, Kevin Johansen y otros (entrada gratis con consumición obligatoria de $50). Los jueves son del ciclo Rockola, donde distintos invitados se encargan de las bandejas (desde Juan Ortelli a Gonzalo Alores). Viernes y sábados (los dos días más populares, en que el bar se llena hasta altas horas de la madrugada) reciben a reconocidos djs de la escena actual (Villa Diamante, Cucho Dubsystem). Y los domingos el espacio se relaja de la mano de Fabián Dellamonica, que a través de su Radio Royale inunda el ambiente con los amables sonidos del jazz, rockability, vintage y funk. Un antidomingo ideal. Como extra, otro dato que habla de la mirada musical de este lugar: hace unos seis meses, abrió dentro del bar la nueva dirección de la famosa disquería Miles.

Sheldon abre desde las 10 de la mañana y cuenta con una propuesta de cócteles y comida que están disponibles desde esa hora al cierre. Del lado comestible, el fuerte son los clásicos de bar (papas bravas, sándwiches varios, quesadillas, tacos, ensaladas, picadas). Hay platos muy bien resueltos, como unas ricas BBQ ribs (en realidad son unas generosas brochettes de pechito de cerdo a la barbacoa, $75). Y otros que podrían ser algo mejores, como es el caso de la hamburguesa completa ($50). La carta de tragos ($60 cada uno) incluye una sección de autor (excelente el Fresh, con Cynar, Cointreau, pomelo y soda) y los clásicos ineludibles (Mojito, Daiquiri Frozen, Old Fashioned…).

Una casona preciosa, aire libre, música perfecta, ricos tragos y cocina simple y contundente. Una lección abierta, que muchos deberían aprender: así se construye un buen bar.

Datos útiles
Reservas: 4832-6195
Dirección: Honduras 4969, Palermo
Horario: de miércoles a domingos de 10 al cierre

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