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Cine y Series

Salvaje Oeste

Una comedia romántica, una parodia, un película de vaqueros. Todo metido en una licuadora y condimentado con referencias nerd en la nueva creación de Seth McFarlane.

Por Sandra Martínez

Cuando vimos por primera vez el trailer de A Million Ways to Die in the West (título que, increíblemente, no se tradujo en nuestro país) generó grandes expectativas. Dos preguntas flotaron desde ese entonces hasta el estreno de la película. La primera era ¿puede Seth McFarlane superarse después de la creación de la genial Ted? McFarlane, que en realidad se hizo famoso con su serie animada Family Guy, es considerado uno de los nuevos reyes de la comedia hollywoodense, hecho que analizamos y justificamos largo y tendido en nuestra de cine del último número de Bacanal, que se puede leer haciendo click aquí.

La otra pregunta era ¿habremos visto en el trailer todos los chistes buenos de la película? Se entiende que la función del trailer es vendernos la película, pero no hay nada más frustrante que sentarse durante dos horas a ver los aburridos intermedios entre las partes geniales que ya vimos previamente, un mal presente también en las publicidades de películas de acción y de terror.

De ambas cuestiones nos quedamos con una respuesta satisfactoria, aunque no deslumbrante. A Million Ways, a diferencia de Ted, se queda corta en innovación. En su ópera prima, MacFarlane pensó una buddy movie y la volvió totalmente diferente al sumar en la ecuación a un osito de peluche de aspecto adorable y personalidad 100% descontrolada. Para la nueva película, en cambio, eligió tomar una muy muy muy clásica comedia romántica y como elemento descolocante, trasladó la acción al Far West, contando la historia de un ranchero cobarde que intenta recuperar a su ex novia, cuando en realidad tiene frente a él a la verdadera chica soñada. Con escenografía y vestuario que harían palidecer a John Wayne, pero con un tono absolutamente contemporáneo, es una combinación que funciona con gracia, y sin sorprender, tiene a su favor ser una película pareja, a diferencia de Ted, que desbarranca un poco hacia el final cuando se pone sentimentaloide.

En cuanto a la segunda pregunta, sí, es posible que nos hayan anticipado los mejores momentos, pero se las arregla para mantener el nivel de diversión entre ellos. Ayuda, claro, el elenco brillante con el que se rodeó MacFarlane en su debut actoral (si no contamos las decenas de veces que prestó su voz a distintos personajes). Charlize Theron sigue mostrando una beta sutil para la comedia y tiene una química muy creíble con su co-protagonista. A ellos se suman Liam Neeson, Amanda Seyfried, Sarah Silverman y Neil Patrick Harris, con su talento para el musical aprovechado en un pequeño número de baile. Pero el condimento fundamental de esta sátira inspirada tanto por Mel Brooks como por los Monthy Python son los pequeños guiños nerd hacia películas, series y personajes de la cultura pop, incluyendo dos gloriosos cameos que deleitarán a los cinéfilos. En resumen, si bien A Million Ways to Die in the West no nos voló la cabeza, Seth sigue teniendo nuestro voto de confianza.

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