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Cine y Series

¿Quién es esa chica?

La nueva niña mimada de la televisión suma premios, genera debate y va por más.

Por Sandra Martínez

Hace unos meses, cuando Girls estrenaba su primera temporada en HBO, predijimos que se convertiría en uno de los “must see” televisivos del año. Y no nos equivocamos. Lejos de convertirse en otro chick-flick donde mujeres ultraglamorosas ventilan sus frustraciones amorosas, mientras lucen fabulosos e imposibles vestuarios, Girls habla de relaciones, sí, pero un modo desromantizado casi hasta la escatología, habla de frustración, de incertidumbre, de expectativas que amenazan con no cumplirse jamás. Los debates que abre van más allá de la admiración por los zapatos de ensueño que luce la protagonista, aunque, oh sí, se habla mucho de la ropa que lleva puesta pero mucho más de la que no lleva puesta.

El alma máter de este nuevo hit catódico es Lena Dunham. Creadora, guionista, productora, directora, protagonista, Hanna, eje de las cuatro amigas de Girls, tiene mucho de su personalidad. Como su personaje, nació en New York, hija de un artista plástico y una fotógrafa y desde su infancia fue incentivada para pensar fuera del molde. “Cuando uno no crece bajo la presión y resistencia de los padres, no necesita pasar luego por un cambio masivo e inquietante de personalidad, porque durante toda tu vida te permitieron ser quien realmente eras”, dice.

Fueron sus padres los que financiaron su debut cinematográfico: Tiny Furniture, cuyo argumento comparte muchos tópicos con Girls, le valió un Independent Spirits Award como guionista y llamó la atención del mítico productor de comedias Jud Apattow, quien le dio luz verde para desarrollar un nuevo proyecto bajo su ala protectora. En la película su madre, Grace Dunham, hace de la malvada madre de la protagonista, y también se la pudo ver en un capítulo de la serie esta temporada con otro personaje de mina jodida: “Mamá es una persona muy cálida, pero tiene un aspecto severo y una mirada intensa. Es alta y ese pelo rojo medio salvaje, así que da naturalmente para representar ese tipo de personajes”. En ese proyecto también la acompañó Jemina Kirke, la actriz inglesa que ahora interpreta a la liberal Jessa y que conoce a Lena desde que asistieron juntas a un colegio con fuerte impronta artísica. “Me siento más cómoda trabajando con gente que conozco y que quiero. No me pasa que de pronto puedo decir `¡wow ahora puedo convocar al que se me ocurra, consigamos a un hijo de Angelina Jolie y Brad Pitt!`”

Tanto es así que con la productora ejecutiva de Girls ya anunciaron un nuevo team-up que promete mucho: son las felices poseedoras de los derechos sobre la biografía de Betty Halbreich, octogenaria fashionista neoyorquina que desde los años 70 se desempeña como personal shopper en la famosa tienda Bergdoff Goodman, supervisando los looks de estrellas como Meryll Strepp y Sarah Jessica Parker y otras damas de alta alcurnia y bajo perfil, además de asesorar el vestuario de muchas series y películas. Muchos piensan que Lena puede convertir su adaptación televisiva en la voz de una generación poco escuchada: la de las mujeres que son íconos de la moda a los ochenta años o más.

Million dollar baby

“La noche de estreno el año pasado fue la mayor noche de mi vida, fue como mi casamiento, mi Bar Mitzvah, todo junto. Después, por supuesto, hay momentos en los que estás trabajando tan duro que casi no recordás disfrutar todo esto”, dice Lena. No extraña que se sienta un poco abrumada por la situación. Para empezar, la temporada de premios la tuvo muy atareada. En febrero se convirtió en la primera mujer en la historia de los Directors Guild Award en llevarse el premio en la categoría Director destacado en series cómicas. También obtuvo múltiples nominaciones para los Emmy Awards, aunque no se llevó ninguno, pero sí tuvo más suerte en los Golden Globe, donde le otorgaron las estatuillas por Mejor serie cómica y Mejor actuación en comedia televisiva, que dedicó a “cada mujer que alguna vez sintió que no había lugar para ella”.

Participó en la campaña presidencial de Barack Obama con un video donde captó la atención de los más jóvenes comparando el momento del primer voto con el debut sexual, firmó un contrato con Random House Mondadori por 3,5 millones de dólares para publicar un libro de ensayos, se puso de novia con el guitarrista de la banda Fun e intenta lidiar con su fama recién adquirida: ”Empiezo a acostumbrarme a que la gente sienta que ya me conoce aunque nos encontremos por primera vez”, dice entre divertida y asombrada.

Piernas desnudas y otras incorrecciones

“En la universidad muchas veces me encontré con que ser políticamente correcta muchas veces se valoraba por encima de ser sincero”, comenta Lena. Una de las polémicas levantadas por Girls fue con respecto a su elenco 100% blanco. En los primeros capítulos de la segunda temporada, Hanna sale con un chico negro y muchos lo vieron como una respuesta a esas críticas. “Siempre tuve la idea de hablar sobre el tema, de cómo esta generación artística y liberal se maneja con el tema racial, actuando como si viviéramos en un mundo posrazas, cuando no es así.”

Otro tema de controversia constante es la ropa. Puede parecer superficial, pero esconde detrás otro tema cultural. “Me enferma por completo lo que nuestra cultura está haciendo con las mujeres”, dice enojada. “La semana pasada usé una camisa con unos pequeños shorts y empezaron a decir en todos lados que estaba sin pantalones. Si Olivia Wilde fuera a una fiesta con una camisola de seda y un short, le dirían que es un conjunto precioso. Pero el mensaje para mí fue: ¿por qué nos mostrás tus piernas?”. Es que Lena está lejos del estereotipo que bajan las revistas de moda, pero no tiene complejos con su cuerpo y su Hanna se desnuda y tiene sexo poco glamoroso sin intimidarse. Muchos no se lo perdonan y critican la trama como “poco realista” cuando la chica imperfecta conquista a un tipo perfecto de forma casual, como si fuera algo imposible. Pero su actitud la convirtió en la nueva abanderada de las jóvenes con muslos regordetes, cintura con flotadores y brazos poco tonificados, alentando una nueva generación que se anime a preguntar ¿quién necesita abdominales perfectos cuando puede ser la chica del momento a base de inteligencia y creatividad?

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