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Música

Oda a la voz

Pies delcalzos, bella sonrisa y puro talento en el paso de Joss Stone por la Argentina

Por Gisela Etlis

Con el pelo en la cara, una sonrisa más que seductora y una voz que hace vibrar el estomago de todos, Joss Stone le regaló a Buenos Aires un show donde se repartió la buena onda. La cantante inglesa de soul se subió el martes al escenario del Luna Park e hizo bailar al público en los pasillos de la sala -por pedido de ella-, mientras el movimiento de su vestido lila desteñido y sus rubias mechas parecían marcar el ritmo de la música.

Abrió con Give More Power To The People, de The Chi-Lites, que incluye en su segundo disco The Soul Sessions Volume 2, siguió con While You’re Out Looking for Sugar, de Honey Cone, y la princesa del blues, funky, reggae, se destapó con You Had Me.

A su voz prodigiosa la acompañaron siete músicos y tres morenos coristas que bailaban exitados a un costado del escenario, aunque Stone no se queda atrás con su alto nivel de expresión en cada tema. Sus gestos, su mirada, sus brazos abiertos forman ondas como en una danza árabe, su cadera que acompaña y la mezcla entre su alegría, su corazón roto y el porte de chica fuerte, conquistaron el mundo desde el 2003, cuando editó The Soul Sessions con S-Curve Records.

Su voz jugó varios minutos con el público en Super Duper Love (Are You Diggin’ on Me). Ella gritaba “yeah” y las plateas repetían “yeah”, se reía divertida, mientras sus fans la admiraban como a un ángel. El show terminaba cuando Stone amagó con que Fell In Love With a Boy era su última canción y decidió molestar a los hombres de seguridad, bajar del escenario, cruzar la valla y subirse a una butaca a cantar al lado de su gente que se acercó a idolatrarla. “Tranquilos, este es un show íntimo, no pasa nada”, dijo intentando calmar a los musculosos del Luna y, cuando volvió al escenario, saltó la barrera como una niña.

Para despedirse, Joss trajo un ramo de flores blancas que repartió por todo el teatro mientras entonaba High Road y Right To Be Wrong, sus últimos dos temas. Y, aunque allí no llegaron las flores, del pulman y superpulman se escucharon gritos como “I love you Joss!” o “¡Sos una diosa!”.

Joss fue elegida por Mick Jagger para sumarse a Super Heavy, donde cantó reggae, funky, dub, rocanrol y hasta música étnica árabe e hindu, y fue la pionera de chicas como Amy Winehouse o la popular Adele. En su segunda visita a Buenos Aires, Stone demostró que es mucho más que una rubia británica de 25 años con suerte y un micrófono. Disfrutó de cada tema y obnubiló a un Luna Park completo de jóvenes y de hombres de más de 40.

Este jueves, Joss le da otro grito a los argentinos y la oportunidad de hacer temblar su cuerpo gracias a una intensa voz y dos pies desclazos.

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