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Columnistas

Números rojos

Tendencias, modas, tips extravagantes de última hora. Un argentino viviendo en la corte del Tío Sam desde los años 90.

Por Javier Andrade, desde Los Ángeles

Las noticias del mundo digital han de leerse con dos granitos de sal en el Sur del Cono, pero igual hay que darlas. Las novedades tecnológicas son detalles, recuadritos en esa gran primera plana del imaginario diario digital que todos componemos leyendo pedacitos de cosas aquí y allá. Algunas aplican al día a día. Otras, quedan lejos de los cortes de luz, la falta de agua.

En el mundo Apple, llaman la atención un par de aplicaciones con buena prensa en 2014. Ésta igual depende de cuántas ganas tenga uno de leer comentarios de usuarios, porque al poco andar hay quienes tienden a desestimarlo todo y a alertar sobre esas pequeñas estafas a las que se expone el habitual surfer de la Web.

Aquí es común encontrarse con ofertas en las que no hace falta ser abuela para darse cuenta de que cuando la limosna es grande, hasta el santo debe desconfiar. Si te ofrecen un iPad, un iPhone o los auriculares de Dr. Dre a precios muy bajos; digamos un 5% del precio de lista, bueno, hay que saber que hay mucha letra chiquita en sitios como QuiBids, donde en realidad uno ingresa a remates virtuales en los que para subir la oferta de a un centavo, vas pagando 25 centavos, y que aunque subas tu oferta 100 veces, casi nunca vas a ganar ese elemento que está siendo subastado.

La estafa la promueve el propio instinto, la necesidad de creer en que algo, alguna vez en la vida, se te va a ofrecer regalado. No pasa. Lo que sí pasa es que gastás plata y energía. Digamos que la tenés. Digamos que podés comprarle aplicaciones nuevas a tu iPhone. Tenés una nueva que se llama Vyclone. Ésta perfecciona algo que había para Windows donde se podían sumar distintas fotografías y crear una sensación 3D. Lo que hace Vyclone es juntar videitos de un mismo hecho grabados desde distintos teléfonos, y editarlos “caseramente” para entregar un producto final bastante decente de un hecho que, acorde con esta época, puede ser filmado por muchas personas al mismo tiempo. Te dan como ejemplo el trabajo conjunto que pueden hacer decenas de personas en un partido en un estadio, al que todos llegan filmando lo que van viendo.

Un efecto de sorpresa similar, aunque el chiste dura menos, lo produce la aplicación Cycloramic Pro, que te permite tomar fotos que registran lo que sucede a 360 grados sin tener que estar girando y tomando una foto atrás de otra para lograr esas panorámicas que ya conocen los usuarios de iPhone. En este caso, la foto es circular porque la toma el teléfono solo. Hay que pararlo en una mesa, digamos la de un restaurant y la aplicación activa la vibración del teléfono. Esa vibración lo va haciendo girar y en un ratito tenés una toma de 360 grados de todo lo que hay para ver en esa mesa de restaurant donde estás pasando un rato con amistades. El efecto social es inmediato. La gente quiere estar, quiere ver, quiere salir en esa foto. Lo difícil es lograr que el teléfono no se caiga por la vibración.

Para no profundizar la “brecha”, vamos con una aplicación que favorece a los dueños de teléfonos Windows y no a los de iPhone. La llamada iOnRoad es gratis para los que usen los sistemas operativos de Google. Con esto de que Google está promoviendo el auto que se maneja solo, que aún está en proceso de wwweo, ha sacado esta aplicación que mezcla un GPS con un manual de reglas esenciales que te verbaliza una voz desde tu teléfono mientras manejás un auto. Vas a recibir alertas si estás muy cerca del auto de adelante, si te salís de la línea de tu carril o si te estás pasando de la velocidad permitida. El conductor estándar argentino encontrará todo esto risueño y lo descartará sin más al enterarse que la información que queda registrada podrá luego ser usada en (¿su contra?) juicios o disputas legales.

La curiosidad, en el caso de las novedades permanentes que se proponen desde el mundo de las aplicaciones, es que esto pasa en el comienzo de una temporada en que se apunta a revertir una tendencia de 2013: la caída en ventas de los files digitales por primera vez desde que la tienda virtual iTunes abrió sus “puertas” en 2003. Desde aquel 28 de abril, hace poco más de una década, cada año los números de ventas digitales fueron creciendo notoriamente. Eso no pasó en 2013. Los números cerraron con un rojo del 5%. Si bien las ventas digitales hoy representan el 40% de la torta del negocio musical (57% los CD, 3% los vinilos) hay quienes dicen por aquí que los sitios de streaming como el Spotify recién llegado a Argentina (con sus modelos de publicidad incorporada a sus transmisiones o de suscripción mensual) están hiriendo de muerte a las ventas digitales.

Está claro: desde la otra punta del mapa, éstas son señales inequívocas de un primermundismo absolutamente ajeno. Estas quejas sólo son noticia para quienes no saben lo distintas que pueden ser las cosas en otras partes del mundo… digamos… en lugares que conocemos bastante bien: esos donde se tiende a no pagar por nada de lo que anda dando vueltas por ahí. Nunca.

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