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Tecno

Mirando el más allá

Analizamos las novedades tecnológicas de 2013 y arriesgamos un pronóstico de lo que vendrá en los próximos meses.

Por Tomás Balmaceda

Anteojos que navegan por Internet mientras caminamos, relojes inteligentes que nos permiten leer actualizaciones de Facebook, impresoras que crean objetos como por arte de magia, televisores que nos escuchan y obedecen… Sin que nos demos cuenta, gran parte de lo que muchos autores de Ciencia Ficción soñaron décadas atrás llegó a los consumidores en 2013. Aún resta que se inventen, claro, las cosas más interesantes que nos prometía esa literatura, como autos que vuelan o sistemas de teletransportación, pero podemos decir, con buen grado de certeza, que el futuro ya llegó.
El año que estamos despidiendo dejó un balance muy positivo en materia tecnológica aunque también trajo algunas decepciones. Es posible que en los últimos doce meses hayas cambiado de teléfono celular, que le hayas dicho adiós para siempre a tu computadora de escritorio y que estés evaluando ver el Mundial en un nuevo televisor. Un repaso por todo lo que sucedió en 2013 nos puede servir de indicador para adelantar aquello que muy pronto vendrá.

Smartphones
Con claros ganadores como Samsung y Motorola, y perdedores como Apple y Blackberry, 2013 trajo potentes teléfonos que, sin revolucionar el mercado, pusieron en las manos de los consumidores dispositivos con los que sólo soñábamos a comienzos del siglo XXI. El gigante coreano se consagró como quien mejor saca provecho a la plataforma Android de la mano de su elegante Galaxy S4, mientras que Motorola finalmente mostró el primer producto con el verdadero sello de Google, el Moto X. Este año también consolidó el nicho de las phablets, smartphones tan grandes que parecen tablets; se popularizó el NFC, el sistema de comunicación inalámbrica que complementa y mejora al Bluetooth; los controladores por voz se perfeccionaron con las actualizaciones de Siri y Google Voice Command y los teléfonos sumaron cámaras de fotos como nunca antes habían tenido.
Apple, por su parte, tuvo un año difícil en el que no disminuyó sus ventas pero enfrentó duras críticas por el sistema operativo iOS 7 -frente a los elogios de su rival, el Android Kit Kat- y no encontró mercado para su modelo económico de teléfono, el iPhone 5C. Quizás lo más relevante en materia de innovación, un rubro en que brilló en el pasado gracias a Steve Jobs y en que hoy muestra carencias, fue el reconocimiento de huellas digitales, que aún no mostró su verdadero potencial y que generó más sospechas que certezas.
Tantos avances también trajeron problemas y se espera que los próximos años aparezcan soluciones. La increíble performance de algunos chips y el nivel de detalle y luminosidad de pantallas cada vez más grandes suelen condenar a nuestros teléfonos a una vida corta si no tenemos un enchufe a mano. Eso podría cambiar en el futuro, ya que existen varias iniciativas que buscan solucionar el problema de la batería. La Wireless Power Consortium, por ejemplo, reúne a fabricantes como Samsung, LG y Nokia en sus esfuerzos por imponer una tecnología que permita la carga eléctrica inalámbrica. El estándar Qi -presente hoy en el Lumia 920, el Nexus 4 y el LG Optimus GPro, entre otros- permite hacerlo pero aún no se masificaron sus cargadores. Los próximos años serán clave para la implementación de esta nueva manera de transmitir energía.
Otra tendencia que podríamos ver en un futuro cercano en nuestros smartphones es el nanocoating, una suerte de cobertura de nanopartículas que repele líquidos. Nokia viene trabajando desde hace tiempo en este tratamiento, que deja a nuestros teléfonos completamente impermeabilizados y con resistencia al polvo. Es posible que en tres o cuatro años, los dolores de cabeza por un vaso derramado sean cosa del pasado.

Televisores
La ultra alta definición -o 4K, cuatro veces más que la alta definición actual- es la tecnología que llegó para quedarse en los televisores este año. Lejos de la moda pasajera del 3D, esta vez todos los fabricantes se pusieron de acuerdo para homologar esta increíble calidad de imagen en los aparatos que irán apareciendo en el mercado en los próximos meses. Si bien los precios aún están en las nubes, marcas como Sony, Samsung y LG confían en que el consumidor argentino terminará adaptando este nuevo estándar, tal como lo hizo con el HD, y que con el tiempo se irán multiplicando los contenidos disponibles en esta flamante resolución. En este sentido, el próximo año será clave, porque los mundiales de fútbol representan el pico de ventas en el rubro y porque se espera que haya transmisiones de 4K de algunos de los encuentros más importantes.
Otra tendencia importante en 2013 fue la aparición de nuevas maneras de interactuar con los televisores. Desde gestos hasta palabras, pasando por joysticks y teclados, las pantallas están más inteligentes y receptivas que nunca. La venta de los Smart TVs crece en el país y se espera que pronto se vean los nuevos diseños que se presentaron en las ferias internacionales: marcos cada vez más pequeños, aparatos que se exhiben como cuadros y displays curvos.
Si bien ya existen aparatos que tienen una resolución 8k, los especialistas no creen que vayan a prosperar en el futuro. En cambio, es probable que en los próximos años veamos una verdadera integración entre el televisor y sus aplicaciones, quizás con un sistema operativo común entre fabricantes, el streaming en 4k y el avance definitivo de “las dos pantallas”, maneras de poder ver programas y series con contenidos interactivos en tablets y celulares.

Accesorios
El que se nos va será recordado como el año en que, después de muchas promesas, finalmente salieron a la venta los Smart Watches. Nadie creía que necesitábamos relojes inteligentes, pero Adidas, Samsung y Sony lanzaron sus modelos al mercado. Sin demostrar aún ser revolucionarios, se convirtieron en buenos acompañantes para deportistas aficionados y luchan por ser el complemento ideal de nuestros teléfonos.
También se perfeccionaron los dispositivos de e-Health, como FitBit o la pulsera FLEX de Nike y todos conocimos lo que era una impresora 3D, aunque aún no sepamos para qué usarla. Y la gran vedette tecnológica del año, sin duda, fueron los Google Glass. ¿El futuro nos encontrará a todos con anteojos conectados a la web? Quién sabe: nadie hubiese apostado hace cinco años que un pajarito azul nos tendría a todos enloquecidos…

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