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Cine y Series

Mi primer millón

Lejos de los deslumbrantes efectos especiales y los elencos estelares de otros estrenos, Nebraska emociona y entretiene con una historia simple sobre un padre, un hijo y un sueño.

 

Por Sandra Martínez

Seguimos en temporada de premios, con los estrenos fuertes relacionados con las nominaciones a los Oscars estrenándose antes de de la ceremonia, que será el primer fin de semana de marzo. De alguna forma Nebraska ocupa el lugar de la producción independiente que normalmente dice presente entre las nominadas. Lejos de los deslumbrantes efectos especiales de Gravity y de los elencos estelares de American Hustle o 12 Years a Slave, se trata de una historia mínima, filmada en blanco y negro y protagonizada por actores de perfil bajo (el único que se reconoce en seguida es Bob Odenkirk , el Saul Goodman de Breaking Bad).

Woody es un anciano alcohólico que se empecina en cobrar un premio de un millón de dólares que supuestamente ganó en una de esas sospechosas promociones por correo. Su esposa, una mujer de carácter irascible y su hijo mayor, un presentador televisivo de noticias locales, intentan disuadirlo. Pero David, el hijo menor, decide apoyarlo y así inician su viaje, a través de dos estados, que los llevará a cobrar el supuesto premio.

Al comienzo es fácil conectar con la historia a través de David, que pese a estar lejos de tener su vida resuelta, se muestra desde el principio como un buen tipo. Pero a medida que avanzan en la ruta, las cosas comienzan a cambiar y de pronto uno se encuentra con que esos mismos personajes patéticos y ligeramente desagradables se ganaron nuestra simpatía. Después de todo, los sueños de Woody son simples y bien intencionados y cuando la envidia y la codicia empiezan a rodearlos, Kate puede ser una leona y hasta Roos está dispuesto a sumarse a la odisea familiar. Ese cambio de percepción es gradual, y se desliza lento entre paisajes desolados, situaciones cómicas y un sentimiento agridulce bañando cada escena. Para el momento en que se acerca la resolución final, es casi inevitable encontrase deseando que el premio sea real.

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