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Cine y Series

«Matilda», la película, cumple 20 años

Uno de los clásicos del cine infantil de los 90 está soplando las velitas.

Matilda – introvertida, intelectual y dueña de poderes mágicos – es un personaje que nació de la inspiración del inglés Roal Dahl y se trasladó a la pantalla grande bajo la dirección de Danny DeVito y con la piel de Mara Wilson. Esa película, colocada dentro de la lista de films para «obligados» para los más chicos, cumple sus 20 años. Para homenajearla, Fotogramas publicó 8 lecciones que podemos sacar de esa película icónica e imperdible:

1. AMERICANIZAR UNA HISTORIA NO SIEMPRE ES MALO

Cuando a Danny DeVito le dio por adaptar la historia que Dahl había escrito en los 80 decidió trasladar la acción de la Gran Bretaña original a Estados Unidos. Muchos puristas de la obra del autor británico pusieron las espadas en alto. Sin embargo, la vulgaridad y pobreza intelectual que rodea a la pequeña Matilda fueron mucho más significativas en el país de las hamburguesas, la comida basura y las teletiendas. Se mire por donde se mire, DeVito optó por la decisión correcta a la hora de desarrollar la historia en la Norteamérica más pop y no en Inglaterra.

2. ELEGIR AL NIÑO ADECUADO ES FUNDAMENTAL

El director no descubrió la pólvora al elegir a Mara Wilson para interpretar a la pequeña Matilda. La niña, que por aquel entonces padecía las consecuencias familiares del cáncer que se acabaría llevando a su madre para siempre, ya había aparecido en ‘Señora Doubtfire’ entre otras cintas. Sin embargo, DeVito siempre supo que ella sería la actriz perfecta para poner cara a la sagaz y sensible protagonista. Y acertó de pleno. Mara Wilson encarna con convicción, dulzura y perspicacia un personaje que en manos de otra niña podría haber resultado repelente e insoportable. 

3. LA TELEBASURA ES MALA EN EXCESO

Una de las constantes en la obra de Dahl es su acervada crítica a la ‘caja tonta’. Los padres de Matilda prefieren que la niña vea horas y horas de un concurso llamado ‘Pégueme y págueme’ antes de que lea un libro como ‘Moby Dick’. Ante tal sinsentido, ella se toma la revancha  haciendo que la televisión explote.

4. NO COMAS DEMASIADO CHOCOLATE

Otra de las obsesiones del escritor británico siempre fue el chocolate. Si acabó creando toda una historia en torno al mismo como la de Willy Wonka, su fábrica y el pequeño Charlie, también escribió una escena memorable en torno al alimento en su ‘Matilda’. El pequeño Bruce Brogtrotter es castigado por la malvadaseñorita Trunchbull a comerse una enorme tarta de chocolate después de haberse atrevido a engullir la suya. En la película de DeVitto, la secuencia es una de las más memorables del cine infantil de su época y justifica por sí misma el calificativo de ‘expresionismo visual para niños’ que gran parte de la crítica destaca de la película.

5. TEN UN VILLANO ORIGINAL Y TRIUNFARÁS

Si la Señorita Trunchbull, directora de la escuela a la que acude una sufridaMatilda, era ya una mezcla de monstruo dictatorial con moño y dientes de feroz tiburón en las ilustraciones originales del libro de Dahl, la película no hizo más que incidir en esa estampa. Pam Ferris interpretó el papel de su vida encarnando a una mujer que adora el deporte y el chocolate, odia a los niños y tiene una berruga tan enorme como ese característico moño que le da apariencia de discípula del Tercer Reich. Pocos podremos olvidarla cogiendo a aquella niña de las trenzas y lanzándola hacia el infinito en una de las secuencias de una película que se caracteriza por su extraordinario humor negro.

6. ELIGE LA CIENCIA Y NO LA APARIENCIA

Como no podía ser menos, Dahl era un apasionado de la literatura. Matildaprefiere los libros a la televisión, aunque a veces se sienta muy sola sin más amigos que aquellos que aparecen entre sus páginas. Sin embargo, será la inteligencia construida a raíz de la lectura la que acabará cambiando radicalmente su vida. ‘Matilda’ es quizá, la ofensiva más poderosa contra la estupidez y la pereza intelectual que jamás se haya visto en un relato infantil. Danny DeVitosupo trasladar esa característica a la gran pantalla mediante la caricaturización de aquellos personajes que, como los padres de la niña, están más interesados en la nimiedad de su día a día que en cultivarse intelectualmente. «Usted eligió la ciencia y yo la apariencia» es, de hecho una de las grandes frases de la cinta.

7. FAMILIA ES LA GENTE QUE TE QUIERE

Si hay un mensaje transgresor en la película es que tu familia no tiene por qué ser aquella que te ha correspondido biológicamente. La filmografía de Danny DeVitoya había tocado muy de cerca a las familias disfuncionales a través de cintas como ‘La Guerra de los Rose’ y aquí volvió a demostrar que este es uno de sus temas favoritos. La pequeña Matilda aprende desde muy pequeña que sus padres no tienen nada que ver con ella y que es la señorita Honey aquella que más se acerca a su idea de hogar. 

8. LOS CLÁSICOS SE JUZGAN CON EL TIEMPO

‘Matilda’ costó alrededor de 36 millones de dólares y solo recaudó 33.Estrenada en pleno mes de agosto de 1996, solo algunos críticos como el legendario Rogert Ebert supieron valorar su inherente mala baba. El tiempo les ha acabado dando la razón. Como les ha ocurrido a cintas como ‘Hocus Pocus’‘Casper’, la película de DeVito pasa por ser uno de los grandes clásicos del cine infantil de los 90 gracias al DVD o a los innumerables pases televisivos. Como bien  juzgan muchos analistas, ‘Matilda’ es quizá la película para niños más transgresora de la última década del siglo XX, capaz de hacernos reír con su humor negro y de enternecernos con su mensaje y la genial banda sonora de David Newman. Al fin y al cabo, es la historia de una niña inteligente y solitaria despreciada por su propia familia. 

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