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Bares y Tragos

M Salumería

Los responsables de M Buenos Aires, M Palermo, Bar du Marché y la vinoteca Siete Spirits suman un pequeño y delicioso wine bar.

Por Rodolfo Reich
Foto: Juan Carlos Casas

Los wine bars florecen en esta primavera. En los últimos meses, cuatro aperturas lo demuestran. Pero el caso de M Salumería es único. Primero, por el grupo que está detrás, los mismos responsables de M Buenos Aires, M Palermo, Bar du Marché y la vinoteca Siete Spirits. Segundo, porque al bar suma una charcutería (salumería, en italiano) y almacén, donde venden fiambres, quesos, aceites de oliva, pastas y otras delis. Tercero, por una sana política de precios, según la cual todos los vinos exhibidos están a valor de vinoteca y se sirven en la mesa con apenas un 20% de recargo en preciosas copas Riedel. Y cuarto, por la alta presencia de productos importados que ofrecen, la mayoría de Italia (pastas Divella, sal marina y pimienta traída por San Giorgio, café Illy, vinos de la Toscana), pero sumando también aceites y vinos de Uruguay y Chile, entre otros.
El espacio es pequeño, algo vintage y relajado. Dos mesas en el salón interior, otras más en la vereda, las paredes cubiertas de vino y una barrita donde se muestran los fiambres. El lugar comparte la cocina de M Palermo (que está justo a su lado), pero con una propuesta mucho más cercana a la idea de cantina. La estrella es el producto, sea la burrata que sale con tomatitos salteados, o el jamón crudo (muy bien curado y cortado, a $65 con pan y aceite de oliva). Para acompañar los vinos van muy bien los piatti, pequeñas raciones de fiambres, como la selección della casa (tres variedades a $60) o el mix de Parmesano y Gouda a $65. Al mediodía suman pastas: uno elige el formato directo desde los paquetes de Divella (spaghetti, fettuccini, penne rigati y otras), luego la salsa (fileto y pulpo, verdeo y brócoli, pesto) y en menos de 12 minutos se tiene el pedido bien al dente sobre la mesa.
El más lindo horario para ir a M Salumería es cuando cae el sol y brillan los vinos seleccionados por la sommelier y encargada Mariana Torta. Lo mejor: todas las botellas de menos de $300 se pueden pedir por copa (dividiendo su precio por 4), lo que posibilita probar de todo un poco a valores amigables. En este momento, el vino de la casa es el Cingalino 2012 de la bodega Villa Pillo (de Toscana), que se vende a $185 para llevar (y a $50 por copa). Un vino ligero, bien europeo, muy fresco y bebible. Pero hay mucho más: desde el Tres14 de Daniel Pi a los blancos aperitivos de Michelini pasando por el porfolio completo de Chacra, entre más opciones.
Una propuesta nueva, que seduce desde su simpleza. Ricos fiambres, deliciosos vinos, pasta al dente. Una promesa de atardecer perfecto. 

Datos útiles
Dirección: El Salvador 5777.
Horario: lunes a sábados de 12 a 21 (para la cena se puede reservar el lugar completo, con un mínimo de ocho comensales).
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