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Tecno

Los gigantes salen de compras

Las grandes empresas de la tecnología mundial avanzan hacia la ultraconcentración digital.

Por Tomás Balmaceda

Se pueden comprar muchas cosas con 19.000 millones de dólares. El dinero alcanza para obtener 678 bombas nucleares y convertir a cualquier país en potencia militar mundial, organizar unos Juegos Olímpicos como los de Londres 2012 o construir cuatro rascacielos idénticos al que Nueva York inaugurará en el sitio en donde estaban las Torres Gemelas. Sin embargo, Mark Zuckerberg tenía otro plan y decidió gastar esa suma en la compra del servicio de mensajería instantánea Whatsapp. Según su visión, se trató de un negocio redondo. “Whatsapp valía más que eso. La compañía se ajusta perfectamente a nosotros y se trata de la aplicación más atractiva que hemos visto para móviles hasta ahora”, explicó el creador de Facebook días después de sorprender con el acuerdo millonario.

La adquisición dividió las aguas entre los analistas, porque la inmensa fortuna pagada por una aplicación que es muy exitosa pero que tiene como una de sus premisas fundamentales no vender publicidad generó escepticismo y dudas. Zuckerberg y su equipo, sin embargo, confían en la penetración que tiene Whatsapp en la tecnología móvil, un terreno que hasta ahora le fue esquivo al gigante Facebook. El servicio de mensajería fue fundado en 2009 y ya tiene 200 millones de usuarios, sumando un promedio de un millón por día. Se trata, además, de usuarios inusualmente activos, que envían 19.000 millones de mensajes de WhatsApp por día, incluyendo 200 millones de mensajes de voz y 100 millones de videos. Sin dudas, estos son los usuarios que Facebook anhela luego de varios traspiés en el área. La red social obtiene más de la mitad de sus ingresos por publicidad en smartphones y tablets, por lo que le es clave poder hacer pie en la telefonía móvil.

La transacción marcó un récord en materia tecnológica y fue el cierre de una temporada en la que las grandes compañías abrieron sus abultadas billeteras para concentrar aún más su presencia en nuestras vidas. Todo comenzó cuando en mayo del año pasado Yahoo! compró Tumblr por 1.100 millones de dólares como parte de su plan por recuperar el trono que supo ocupar años atrás. Al igual que Zuckerberg, su mandamás Marissa Mayer sabe que el futuro está en el área móvil y por eso intentó inyectarle nueva vida a la empresa con la compra de una de las redes favoritas por los jóvenes. Hasta ahora los resultados no han sido del todo favorables, porque el espíritu rebelde de Tumblr -que permite, entre otras cosas, que en sus más de 108 millones de blogs haya imágenes pornográficas y materiales adultos- choca con las aspiraciones de dominio de Yahoo!, que además de usuarios necesita una plataforma que pueda monetizar.

Otro gigante tecnológico que salió de compras buscando la gloria perdida fue Microsoft, que desembolsó 7200 millones de dólares para quedarse con la división de móviles de Nokia. La empresa finlandesa comenzaba a salir de su peor crisis financiera tras firmar un acuerdo en febrero de 2011 con la gente de Redmond para usar Windows Phone cuando llegó una oferta difícil de rechazar. Microsoft quería ir por más y por eso compró el área de teléfonos de la compañía, junto con todas sus patentes y más de 30 mil empleados. Tal como Facebook y Yahoo!, el ex imperio de Bill Gates entiende la importancia del universo móvil, pero aprendió tarde la lección que dejó Apple: es necesario que las compañías desarrollen software y hardware de manera conjunta. Aún es temprano para evaluar los resultados de esta movida, pero los rumores que circulan en portales y sitios web indican que el choque de tradiciones y formas de trabajo entre estadounidenses y finlandeses fue más complejo de lo calculado. El reciente cambio de CEO por Satya Nadella, quien a los pocos días de asumir comandó una importante reorganización gerencial, y la presentación a fines de febrero de tres smartphones de Nokia con Android tampoco parecen ser buenos indicadores.

Google no se quedó atrás a la hora de comprar, pero a diferencia de las otras compañías realizó algunos movimientos inesperados. Por un lado, se desprendió de Motorola y se la revendió a Lenovo, pero con una letra chica interesante. Google compró la empresa de teléfonos a mediados de 2011 por 12.500 millones de dólares y luego, se concentró en lo que verdaderamente le interesaba: vendió en abril de 2013 su división de conversores para televisión por cable por 2300 millones y a fines de enero de este año le dio a Lenovo la marca por 2910 millones. Y si bien a simple vista la pérdida suena grande, la sorpresiva venta no incluyó áreas claves como las patentes, la división de investigaciones avanzadas y el proyecto Ara para hacer dispositivos móviles modulares, por lo que es fácil deducir que a Google no le interesa la fabricación de hardware, a pesar de la buena recepción del Moto X y el Moto G.

La segunda compra relevante de Google este año fue la adquisición de Nest Labs Inc., una empresa dedicada a la fabricación y venta de termostatos y detectores de humo “inteligentes”, por 3.200 millones de dólares. De este modo la compañía se puso en carrera para la digitalización del hogar, una tendencia que está despegando de a poco pero que seguramente será clave en los próximos años.

¿Hay algo que los gigantes tech no puedan comprar? Facebook, Yahoo!, Microsoft y Google demostraron que no tiemblan a la hora de sacar dinero de sus arcas, pero son numerosas las organizaciones que temen que esta concentración en pocas manos redunde en perjuicios para los usuarios. Muchas veces se señalaron los problemas de Facebook para mantener la privacidad de los datos de los usuarios: ¿qué pasará ahora, entonces, con Whatsapp?. Tumblr siempre fue un espacio libre de restricciones: ¿Yahoo! podrá respetar eso?

Aún quedan, sin embargo, los que se resisten a ser comprados. Dropbox, por ejemplo, se negó en varias ocasiones a ofertas hechas por el mismísimo Steve Jobs para Apple, pero si quiere crecer, necesitará más inversiones. Twitter, por su parte, intentó ser comprada en distintos momentos por Facebook y Microsoft, pero mantuvo su independencia y hoy cotiza en bolsa. La tendencia, sin embargo, parece ser irremontable: empresas cada vez más poderosas con mayor presencia en la web, en nuestros celulares y en nuestras vidas.

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