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Música

Los años 90 en el siglo XXI

Una de las bandas más originales e influyentes de la historia del rock se presentó por segunda vez en nuestra ciudad.

Por Grisel Ruiz
Fotos: cortesía de Guido Adler

Después del show que dieron el año pasado en Puerto Madero, Jane’s Addicttionse quedó con las ganas de más Buenos Aires y, el martes 10 de abril, se dieron el gusto.


Es que la banda californiana liderada por Perry Farrell rompió con el mito de la nostalgia e incendió de pasión de un modo muy siglo XXI a los más de 1.500 fans que se apiñaron y poguearon a morir en El Teatro Vorterix de Colegiales. Nada de ser un clásico de los 90 y quedarse contemplando las fotitos viejas. Esto fue acá y ahora. El show empezó con Underground y un público enloquecido que recibió ese tema apertura del disco The Great Escape Artist (2011) como parte del aire que faltaba en el teatro. En el escenario, Farrell, (Dave) Navarro, (Stephen) Perkins y Chris Chaney, protagonizaron una suerte de escenas psicodélicas alternativas, apareciendo y desapareciendo como si fueran una pandilla de Harry Potter en medio de un trip lisérgico. A eso, le sumaron erotismo: bailarinas de burdel se balanceaban en enormes trapecios sobre el escenario con un estilo poco proto grunge pero, en esencia, efectivo.

Jane´s Adiction 1

Jane’s Addiction se presentó en este abril por segunda vez en dos años consecutivos en Buenos Aires. Antes, Farrell se había hecho rogar durante más de una década. Y ese ruego se pagó con creces en el Vorterix: con gran presencia y alto histrionismo,mostró actitud y dinamismo de puro rockstar. Lo único que le faltó fue una mejor voz para semejante vestido. Pero no siempre se puede pedir todo.

Entre imágenes de soldados y un hombre pájaro que sobrevoló -como las mujeres colgantes de Babilonia- el escenario sonaron riffs épicos en Been Caught Stealingy en el más reciente Just Because. El show se mantuvo a tope intercalando clásicos de la banda -de la época de El Ritual de lo Habitual (1990)- con canciones más recientes. Así desfilaron Ain’t No Right, Ted, Just Admit It…, Twisted Tales, Jane Says, Chip Away y End To The Lies, entre otros.

Para el final Perry, en un castellano indescifrable, se puso un tanto demagogo y, por qué no, nostálgico. Tal vez por eso, intentó parafrasear la vieja frase tan noventosa en un idioma que parecía traducido por google: “Nosotros tenemos más influencia con sus hijos que usted tiene.. (sic) Pero los amamos. Creado en Los Ángeles….¡Juana’s Addiction!” (requeterequete sic). Lo bueno es que después del discursito explotó el queridísimo Stop! y el inevitable Ocean Size.

Como sabios maduros, los integrantes que representan aquí y allá la adicción de Juana dejaron en Buenos Aires una lección que, por conocida, no deja de ser importante: para lograr un recital soberbio e inolvidable hay que saber contar la propia historia.

Jane´s Adiction 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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