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General

Leyendas urbanas

Las ciudades guardan sus mitos. Desde casas embrujadas hasta Golems, pasando por novias fantasmas, taxis con GPS al infierno y robo de órganos. ¿Necesitamos del terror para sentirnos vivos?

Es probable que el promedio de estrés que supone vivir en una ciudad contribuya a la formación de los mitos que circulan por sus calles. Es que los temores del habitante muchas veces precisan formas concretas para materializarse. En esos huecos que deja la certeza crecen las leyendas. Desde fantasmas hasta casas embrujadas, pasando por pactos diabólicos, robo de órganos y la presencia de extraterrestres, todos los temores se dibujan en alguna pared, en algún barrio, en determinada calle. Y a pesar de que cambien los tiempos, la tecnología y las creencias, hay algo que sigue igual desde las primeras cavernas: el miedo.

Encontrá la nota completa en el número de agosto.

EDITORIAL. El número maldito
Qué nos conduce al miedo? ¿Hay un placer oculto en sentirlo? ¿Qué nos obliga a crear leyendas urbanas, a escucharlas, a sentirnos atraídos por ellas, incluso aunque no las creamos en absoluto? Seguro hay respuestas desde lo sociológico, desde lo psicológico, desde lo filosófico. Pero no es la idea subirse a la tarima de la academia. Mejor pensar que el miedo -incluso aunque lo neguemos- nos gusta un poco o un mucho, según el caso.

Este mes en Bacanal hablamos sobre esas historias, las recreamos, las ponemos en palabras. Y hay algo de morbo en eso, una especie de guilty pleasure. Una suerte de placer inteligente extraño, no confesable. Pero lo hacemos igual porque, como siempre, seguimos la máxima del gran Oscar Wilde, la mejor manera de combatir una tentación es entregarse a ella.

Cuando comenzamos a pensar la nota ocurrió algo extraño: durante la reunión, todos los que estábamos hablando sobre el tema -éramos cinco- conocíamos al menos dos leyendas. Y en la mayoría de los casos, esas leyendas coincidían. Pero eso no fue lo peor: durante esa semana a todos los que estábamos en esa reunión nos contaron al menos dos leyendas urbanas en distintos sitios -en casa, en un bar, en un restaurante, lugares así- y las dos que nos contaban coincidían con las que habíamos contado nosotros durante la reunión de tapa.

No ocurre que todas las semanas un bartender te cuenta una leyenda urbana.

No ocurre que todas las semanas un hijo te cuenta una leyenda urbana.

No ocurre que todas las semanas el dueño de un restaurante te cuenta una leyenda urbana.

Menos aún ocurre que a cinco personas distintas nos ocurriera eso durante la misma semana.

Pensamos en levantar la nota, en poner otro tema de tapa. Pensamos en el mito de la nota maldita que termina escribiendo mal o equivocado o con algún error el nombre del autor.

Pero seguimos adelante porque no creemos en maldiciones.

Por Javier Robmuts  Rombouts. 

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Además, en este número:

+ Entrevistamos a Liniers, ilustrador de culto a la vez que popular y creador de un mundo que transita lo fantástico y lo emcional.
+ Breaking Bad: 
se viene la última temporada de una de las mejores series televisivas de los últimos tiempos.
+
Todas las novedades del 6 Salón Internacional del Automóvil en Buenos Aires.

… y mucho más!

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