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Bares y Tragos

Leopoldo

Uno de los templos gourmet más chic de nuestra ciudad, con una barra para no dejar de conocer.

Por Ernesto Oldenburg
Foto: Facundo Manoukian

Carlo Contini es un experto bartender italiano que cobró reconocimiento inmediato ni bien se plantó atrás de la barra dorada de Prado y Neptuno, el mejor Cigar Bar cubano de Buenos Aires, donde lo conocimos. Ganó su merecida fama y preciado espacio de inmediato, a fuerza de una coctelería propia de alto voltaje, con tragos de gran personalidad, mucho carácter, y un twist de sensibilidad. Luego de un buen paso por el díscolo y estético Rey de Copas, hoy celebramos su última parada en Leopoldo Restaurante, uno de los templos gourmet más chic de nuestra ciudad, tan ardiente intensa, excitante y excesiva.

Bar Restaurante
Leopoldo recibe sobre el boulevard Cerviño con mesas en la vereda, un lounge-living de antesala, y la barra que da la bienvenida al salón coronado por un patio a cielo abierto. La gastronomía (co)responde al talento del chef ejecutivo Diego Gera, un profesional lúcido y multifacético que refleja en la carta de alta cocina del restaurante sus grandes dotes culinarias, premiado en los más reconocidos concursos referentes del mundo, como el Bocuse D’Or. Leopoldo merecía a Contini y viceversa. Una barra contemporánea que recibe antes de comer con tragos raros, sabrosos, diferentes, como mágico momento; y -siguiendo ese guión- alarga la despedida después de los postres, tantas veces musicalizados ¡por Esnaola! Toda una algarabía para los alegres comensales, fauna variopinta con apetito de vanguardia y diversión.
El bartender italiano aprovecha la ocasión y se despacha con un listado de cócteles que abarcan los grandes clásicos y un combo de aperitivos italianos, que apagan la sed de la lontananza imaginaria, a precios más sensatos que la volátil economía local. Para ello Contini sale al rescate de destilados como la grappa y el cognac, y licores tipo Averna, con una serie de gin tonics especiales y un abanico de caipis de autor, algo exigido por las preferencias cariocas de los habitués. 
A mí me trató de manera diferencial: me recibió con un Negroni Cardinale de novela y una hilera de burratas sazonadas en cucharas japonesas. Cinco al hilo, y fondo blanco. Me abrió el apetito y la inspiración. De repente, una morocha quiso raptarme, pero preferí el Sazerac: un menjurje con azúcar, bitter, Peychaud’s y Bourbon Maker’s Mark. Porque -coleccionista- Contini atesora etiquetas extrañas y desconocidas, como la noche misma.

DATOS UTILES
Reservas: 4805-5576
Dirección: Cerviño 3732, Palermo
Horario: 19 a 3 am

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