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Moda

Larga vida al jean

Si la eternidad tuviera que representarse con una prenda, sin duda elegiría al jean. Con más de un siglo y medio encima, pasó pruebas frente a todas las generaciones en todo el mundo.

Por María Paula Bandera
Fotos: Cortesía Levi´s y archivo

El jean es pasado, presente y futuro, condensa lo que pasó y lo que vendrá. Apareció en la época victoriana, cuando las mujeres usaban corset y los hombres sombrero, pero si se filmase una nueva entrega de Volver al Futuro y el DeLorean transportara a Marty McFly al año 2050, los vestuaristas podrían usar jeans para vestir a los personajes sin temor a equivocarse. Es que esta prenda tiene la capacidad única de atravesar la historia sin perder una pizca de actualidad.

Todo comenzó alrededor de 1853, cuando Levi Strauss, un inmigrante alemán que había llegado a los Estados Unidos en plena fiebre del oro, se dedicó a comercializar productos para los trabajadores de las minas en California; los mineros necesitan prendas fuertes que resistieran su trabajo rudo, por eso Strauss les vendía pantalones confeccionados en denim, tal como se llama la tela.

Pero lo que hoy en día entendemos por jean vio la luz unas décadas más tarde; en 1872, uno de los clientes de Strauss, el sastre Jacob Davis, le escribió para contarle que había ideado una manera de reforzar los pantalones de denim: colocar remaches de cobre en los puntos de mayor tensión, como en las esquinas de los bolsillos. Así fue que ambos patentaron la idea y el 20 de mayo de 1973 nacían los blue jeans, aunque por ese entonces se llamaban “overalls” y el nombre actual lo adquirieron en 1960.

El jean, entonces, surgió para responder las necesidades masculinas, las mujeres tuvieron que esperar muchísimos años para calzar uno. Recién en 1934 se lanzó el “Lady Levi’s 501”, el modelo femenino se caracterizaba por ser ajustado en la cintura, sin bragueta y con cierre al costado.

De la pantalla a la calle
Ya en la década del 50, en plena estética rockabilly, el jean se transformó en el uniforme de los jóvenes. En esa época el vestuario del cine marcaba tendencia, por eso los ídolos juveniles como James Dean, Marlon Brando y Elvis Presley tuvieron mucho que ver con su auge. Y si de referentes femeninas se trata es insoslayable el aporte de Grace Kelly; fiel a su estilo, la actriz demostró que el jean también podía ser sofisticado; en el film La ventana indiscreta, de Alfred Hitchcock, usó unos pantalones en denim azul oscuro arremangados a la pantorrilla; mocasines negros y una camisa roja anudada a la cintura completaban el look informal, pero chic.

Ya en la década del 60, dos íconos femeninos del cine se encargaron de dotar al jean de sensualidad, y eso que los textiles elastizados no existían. Marilyn Monroe en Los Inadapatados y Brigitte Bardot en El amor es un asunto privado, demostraron que el clásico 501 de Levi’s, el tipo de corte que hoy se conoce como boyfriend, también podía catalogarse como una prenda sexy. Para la misma época, los hippies incorporaron el modelo pata de elefante, un estilo que valía tanto para hombres como para mujeres y expresaba la paridad de género.

Pero hay dos imágenes claves que dan cuenta de la importancia de los jeans en la cultura popular. Se trata de la tapa de dos discos, Sticky Fingers, el álbum que los Rolling Stones lanzaron en 1971 y, trece años después, Born In The U.S.A, de Bruce Springsteen. En ambas portadas el jean se llevaba el protagonismo absoluto.

Los Stones contrataron nada más ni nada menos que a Andy Warhol para el arte de tapa de su nueva producción. El artista creó una de las cubiertas más insólitas de toda la historia de la música; consistía en la foto de un jean que incluía un cierre de verdad. Se rumoreaba que el responsable de “rellenar” el pantalón, era Mick Jagger, pero se trataba de Joe Dallesandro, un símbolo sexual masculino que protagonizó varios de los films que Warhol rodó en su estudio. Lo llamativo era que al bajar el cierre se veía un calzoncillo estampado con el logo más famoso de la música: la lengua roja de los Stones. Era la primera vez que aparecía en escena, aunque no fue Warhol quien lo diseñó sino un empleado de la discográfica, John Pascher.

En el caso de Springsteen, la imagen es bien referencial, el álbum se llamaba Nacido en los Estados Unidos y nada mejor que un jean a la hora de representar el “american way of life”. Para diferenciarse de los ingleses, El Jefe protagonizó su propia portada y eligió posar de espaldas a la cámara.

Designer denim
Durante muchísimo tiempo, el jean estuvo asociado a tres nombres: Levi’s, Wrangler y Lee; este podio de marcas era conocido como el “Big Three”, pero luego aparecieron otras firmas que se ocuparon de la prenda más vendida del mundo; es que según el portal especializado en la industria textil just-style, a nivel mundial cada año se venden 1,8 mil millones de jeans, algo así como 60 por segundo; era lógico que los diseñadores posaran sus ojos en él.

Ya en la década del 70, Yves Saint Laurent cayó rendido a sus encantos y creó una colección de abrigos y faldas en denim. El diseñador francés dejó bien en claro su fascinación por el jean cuando dijo: “Ojalá lo hubiera inventado, es la prenda más espectacular, práctica y relajada que se haya visto jamás. Además, tiene expresión, modestia, sex appeal y simplicidad, todo lo que busco en mis creaciones”. Este ingreso del denim en el universo couture fue retomado por varios diseñadores; Kenzo, Prada, Moschino, Tom Ford y Ralph Lauren son sólo algunos de los que lo adoptaron en sus colecciones.

En la actualidad, después del reinado absoluto del chupin por varias temporadas, este año resurgieron cortes más masculinos, como el famoso 501 de Levi’s. Se trata de un modelo que no ayuda a simular un trasero que la naturaleza negó, pero fue suficiente que Alexa Chung, Chloé Sevigny y Sofía Sánchez de Betak, entre otras trendsetters, se animaran a rescatarlo del armario para que miles de mujeres comenzarán a copiarlas.

“En Argentina todavía la mujer tiene una tendencia al jean ajustado, pero ya menos. La lycra en el tejido se volvió indispensable”, explica Carolina Gadano, gerente de Marketing Regional de Levi’s. Para las que quieren arriesgar, pero todavía no están listas para tanto, la firma lanzó el modelo 501 CT, Customised & Tapered, un poco más ajustado de la rodilla al tobillo.

Otra tendencia de la temporada es el total look en demin. Lo ideal es combinar lavados diferentes, como una camisa en celeste y un jean en azul bien oscuro. Pero no sólo de pantalones se trata la cosa; en su colección primavera-verano 2015, Gucci presentó unos vestidos camiseros en denim, Sonia Rykiel lo adoptó en forma de overalls y Chloé en faldas abotonadas. Por si quedaba alguna duda, el denim es tan democrático que hay versiones para todos los gustos.

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