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La revolución en bicicleta

Dos ruedas, un auto menos. La bicicleta va tomando la calle por asalto y ya no se trata de unos pocos locos prendidos al pedal.

Por Martín Llambí
Fotos: Juan Carlos Casas y Hugo Serra

Las normas de la ley de la calle no están escritas en ningún lado. Por algo son de la calle. En la calle se trata de unir un punto A con un punto B de la mejor manera posible. Y no hace falta ser un experto para saber que en las grandes ciudades los traslados pueden transformarse en una pesadilla. Cada persona elige viajar a su manera: caminando, en transporte público, en auto, moto o en bicicleta. Se puede decir que en esta jungla hay distintos tipos de animales. Así, los colectivos y camiones podrían ser elefantes, los autos podrían ser toros, los peatones hormigas, las motos antílopes y las bicicletas perros. Se sabe que los perros ¡son una de las especies más inteligentes del reino animal! Una vez que se prueba la bicicleta, no se la deja.

Cada vez más personas dejan el auto para subirse a una bicicleta. Hoy, la bicicleta atraviesa a todas las edades y a todas las clases sociales: es el medio de locomoción en auge. En este momento, miles de ciclistas pedalean por la ciudad. Es que el swing que le da la bicicleta al movimiento urbano es adictivo. Solo hay que animarse, arremangarse los pantalones y salir pedaleando. La bicicleta favorece a la circulación, tal vez el máximo objetivo de la ley de la calle. Y los traslados, en vez de un infierno, son divertidos.

Un auto menos.

Por su economía y eficiencia, desde hace décadas, la bicicleta es la preferida en ciudades como Bangkok (Tailandia) y Nueva Delhi (India). Más tarde, también fue adoptada en Occidente. Hoy, Amsterdam (Holanda) y Copenhaghe (Dinamarca) compiten por ser la capital mundial de la bicicleta. Para dar una idea, ¡en Copenhaghe el 50 por ciento de los habitantes va al trabajo pedaleando!. En estas ciudades hay tantas bicis y se las respeta tanto, que los ciclistas ni usan casco. El plan contempla cientos de kilómetros de bicisendas, semáforos sincronizados en forma especial, trenes y subtes adaptados. Por si fuera poco, tienen prioridad de paso en los cruces de calles. Se trata de una mejor calidad de vida, algo que los nórdicos conocen.

La bicicleta es mundial. España implementó durante los 2000 con éxito el modelo (y lo llamó “bicing”) en varias ciudades como Barcelona y Sevilla. Las políticas apuntan a favorecer a la ecología y a la movilidad. Se apunta a ¡una mejor calidad de vida! Un recién llegado de Europa, cuenta que conoció Berlín en bicicleta y que la experiencia fue inolvidable. No hay como conocer una ciudad en bicicleta (ver: “Canto rodado”). Otro conocido manda un mail desde Nueva York contando que le pusieron una multa de 300 dólares por andar por la vereda. Hace unos años, en Nueva York se pusieron de moda las bicicletas “fixed gear” (piñón fijo) y hoy son la vanguardia en todo el mundo. Estas fixed gear eran las que usaban los mensajeros. Son rápidas, livianas, mecánica ultra simple. Y se frenan con las mismas piernas. Hay artículos del New York Times que acusan a estos ciclistas de punks. Son bicicletas temerarias.

El terreno ideal

Buenos Aires es una ciudad plana, con clima benigno. Por más que algunos se quejan en las oficinas (parecen hamsters encerrados haciendo girar la ruedica), al año sólo hay unos pocos días de frío. Además el viento fresco se siente puro cuando se pedalea avanzando sin parar. Con la bicicleta se tiene conciencia de vivir en contacto con la naturaleza y con las estaciones del año. Como un perro de la calle. Sin dudas, las bicisendas y el sistema de bicicletas gratuito ha promovido el uso. Es que en la calle puede haber perros más temerosos, que prefieren sentirse contenidos, a salvo de los otros animales (recordar, colectivos como elefantes, autos como toros, etc.). Es lógico: en la calle nadie quiere tener un accidente. Otra ley de la calle es que el más fuerte no debe lastimar al débil. Es una cuestión elemental de convivencia.

La ley de la calle dice que hay que evitar los accidentes. Y la bicicleta es tan maniobrable, que darse un porrazo es poco usual. Uno de los mayores riesgos es cuando la puerta de un auto se abre de manera imprevista. El golpe es feo pero la recuperación es rápida. Aunque parezca mentira, otro riesgo para el ciclista es el peatón. El peatón bloquea las bicisendas, saca al perro a pasear por las bicisendas, cruza la calle sin mirar. La bici es tan buena, que ni hace ruido. En la calle, no hay que bloquear al que va circulando más rápido, sea quien sea. Para que el sistema funcione, hay que privilegiar la circulación. Un bicicleta da paso a la moto. El auto no tapa los huecos donde puedan pasar motos y bicis. Esa es la idea.

Sin dudas, otro disparador del auge ciclístico actual fue la aparición de “Masa Crítica”. La masa es el encuentro de miles de ciclistas los primeros domingos de cada mes. Se reúnen a las 4pm en el Obelisco y de ahí comienzan a pasear por toda la ciudad cortando el tráfico. Digamos que la masa es una jauría gigante de perros callejeros. Va gente de todas las edades y con todo tipo de bicicletas. También se reúnen las noches de la primera luna llena. Así, formaron una red de ciclistas-activistas, que se hace sentir.

Los fierreros

Cada persona encuentra el modelo que mejor se adapta a su propia personalidad. Se puede ver a una mujer pasar volando a bordo de una playera primitiva (ver: “Decálogo del ciclista”) o a un hombre avanzar a dos por hora en una de paseo inglesa. Lo bueno es que una persona puede ir probando distintos modelos a lo largo de la vida. Es que otra ley de la calle es que cada tanto se puede sufrir el robo de la bicicleta. Es así, no pasa nada. Por unos pesos más se consigue otra y se vuelve a circular. Recordar que cada modelo tiene lo suyo, sus pros y contras.

Antes de la moda actual, los mensajeros dominaban las calles del centro porteño. En el centro funciona una de las mejores bicicleterías de la ciudad. El Colo abrió en 2003 (www.bicicleteriaelcolo.com.ar) y siempre funcionó como un box de F1. Se llega y al rato se sale andando con la bici arreglada. Velocidad, precios populares, la elegida por los mensajeros. Y los mensajeros son los que más necesitan que la bicicleta responda. El Colo es un referente, estuvo 2 veces en Shanghai, en la feria de bicis más grande del mundo. La feria ocupaba ¡10 manzanas! El Colo es consultado por colegas cuando no encuentran determinado componente.

Hoy en día, el gran tema en el mundo de las bicicletas es el cierre de las importaciones. “Hoy conseguir componentes resulta muy complicado. Los precios se dispararon porque el que los tiene, los hace valer”, explica el Colo. Es obvio que el Colo no quiere que sus clientes sufran los aumentos. “ Y la bici tiene que estar armada con buenos componentes. Porque cuando te deja, la bici te corta las piernas”. Se sabe que hasta un simple pinchazo puede provocar un gran quiebre (emocional). Para dar una idea, El Colo vende playeras a mil pesos. Los mensajeros prefieren las playeras y las todo terreno.

En el Conurbano y el interior del país la gente usa bicicletas de toda la vida. No son algo nuevo. La chimenea a leña está encendida en el taller de Resha Cycles. Rashe queda en Carapachay, a unas 10 cuadras del centro de Munro. Leo (32), Damián (25) y Santiago (25) son los tres socios que reciclan, restauran, fabrican y arman algunas de las bicicletas más lindas del país. Todo lo hacen en forma artesanal, a pedido. Las bicis cuestan a partir de $2.500. Los tres socios y amigos andan en fixed gear. Cuentan que se tarda un poco en tomarle la mano al piñón fijo pero que cuando se aprende el dominio sobre la bici es absoluto. Los clientes llegan por el boca en boca y por el Facebook (Rashecycles). En un año llevan hechas unas 70 bicicletas, cada una es exclusiva. 

En Uruguay a la bici le dicen “la chiva”. Y en Uruguay fue que Alejandro Leston (29) dio los primeros pasos como emprendedor. Leston vendió su auto como capital incial de su proyecto y comenzó a vender bicicletas plegables en Punta del Este. Hoy, Leston junto a un socio, acaba de abrir un local a todo trapo en Palermo (muvin.com.ar). Venden bicis de paseo y también fixed gear entre 3 mil y 6 mil pesos, con todos los componentes nuevos. Los diseños son elegantes y lindos. Leston es ingeniero en mecánica de automóviles, hizo masters en Milán y Boston y sabe que la bici es una tendencia mundial. Anda en una fixed gear y apuesta al negocio porque cada vez más oficinistas se animarán a dejar el auto por la bicicleta. Y la bicicleta, ¡cambia vidas!

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