Publicidad Bajar al sitio
Moda

La moda como medio

Dalila Puzzovio acaba de inaugurar una retrospectiva en Galería Rubbers y habla sobre la relación entre moda y arte en nuestro número de octubre.

Por Dalila Puzzovio
Esta columna forma parte de la nota Moda & Arte publicadaa en la edición de octubre de 2013 de Revista Bacanal

La moda es arte si el que la realiza es un artista. En ese caso es tan inconmensurablemente inolvidable la experiencia que no queda lugar para el cuestionamiento.

En general, la originalidad que siempre va de la mano del arte desconcierta. El lenguaje de la creatividad es elitista, un lenguaje que mal manejado queda mundano y snob. Un color mal colocado y la prenda se tornará vulgar.

Se presiente en el caso de la moda sobre todo una obstinación, una necesidad de audacia donde es necesario no disociar creación e industria.

Hay que ser curioso, perceptivo, enérgico, carismático, inseguro, ingenuo, narcisista y, sobre todo, muy disciplinado.

El artista hace uso de la memoria y la fantasía, evoca un mundo perfecto donde el espectador participa de ese discurso interior que deslumbra. En ese momento, ¿quién cuestiona si es arte o no?

Las proporciones siempre las construyo en base a la química que produce el enfrentamiento de los opuestos. Me sorprende la idea de que los trajes nacen sin pasar por manos humanas. Esa sensación divina que el vestido nació de una semilla que no conoció la plancha o la aguja la tuve en la boutique de Issey Miyake en su colección Please Pleats.

La moda es un medio, nos da la oportunidad de expresar las excentricidades humanas donde confort y utilidad muchas veces son concesiones.

En cuanto al prejuicio en el mundo del arte, si lo hay, no me he dado por enterada. Mis Dalila Doble Plataforma del año 1967 han sido elegidas icono del arte argentino del siglo XX. No solo fue una obra conceptual que ganó un premio internacional, sino que además, por primera vez en Buenos Aires, se presentó un Work in Progress. El jurado Internacional del Premio Di Tella tuvo que ver la obra en el Instituto, juzgarla como obra de arte y luego salir a la calle recorrer las sucursales de la zapatería Grimoldi donde las Dalila Doble Plataforma de cuero brillante flúo competían con la línea tradicional de la empresa y estaban a la venta como objeto de consumo.

En 1979 viaje con Charlie Squirru a New York. En esa oportunidad el Cotton Council nos contrató para diseñar estampados para telas y fue así como llegamos a Oscar de la Renta, Calvin Klein o Gianni Fabrics. Luego vimos en Punta del Este y Río de Janeiro nuestros diseños convertidos en prendas.

La moda tiene ese ritmo voraz que el arte admira. Cansada de resignarse a partir y no perdurar, está decidida a no capitular. Es así como mis Dobles plataformas de 1967 anunciaban que la vanguardia y la gran creatividad pasarían por los zapatos en el siglo XXI, donde la imaginación ha superado todo lo soñado inclusive, no sólo tecnológicamente, sino creando nuevos vértigos a la hora de producir inusitados modos de caminar. Puro hedonismo y necesidad de consumir. Lujo en el equilibrio donde la sensibilidad se emociona.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Dalila Puzzovio inauguró una remake de su muestra El Deslumbre, que presentó hace dos años en ArteBA. Se llama Mitos Manufacturados y podés leer más haciendo click aquí.

Para leer la entrevista a Dalila Puzzuvio en nuestra sección Primera Persona hacé click aquí.

×