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Territorios

La máquina del tiempo

Ya sea como proyecto artístico o como simple entretenimiento familiar, los adultos que recrean las fotos de su infancia son una tendencia en la web

Por Gisela Etlis

Dos hombres que vuelven a jugar juntos como en la infancia, cuatro hermanas que reviven un paseo usando el mismo vestido que tenían cuando sólo medían un metro, un viudo que decide posar como en el día de su boda pero, esta vez, junto a su hija. Recrear fotos del pasado es una tendencia que, aunque aún no tiene un nombre oficial, se convirtió en un entretenimiento para el público y, para los que se animaron a hacerlo, en una forma de recordar y volver a registrar momentos únicos en familia o amigos.

El update de fotos de la infancia es una de las tantas modas que nacieron en medio de la digitalización de imágenes, avance tecnológico que impulsó el remolino nostálgico de fotografías recuperadas, además de aumentar las formas de registrar la vida cotidiana.

Ponerse en la piel de uno mismo años atrás no es lo mismo que recordar. Las fotos viejas registraron un momento pasado, y los gestos de quienes aparecen en ellas transmiten sensaciones, estados de ánimo y climas que sus protagonistas sintieron en otras épocas. Actuar de nosotros mismos será, entonces, todo un desafío.

Then and NowLuxton brothers

Todo comenzó con la intención de hacerle un creativo regalo de Navidad a su madre. Joe Luxton, diseñador gráfico de 27 años, junto a su hermano Rich, director de cine, seleccionaron fotos divertidas de su infancia y recrearon las imágenes, imitando las poses, las vestimentas y los lugares donde habían sido tomadas: desnudos en la bañadera como cuando tenían dos y cinco años o juntos andando en bicicleta. Finalmente estos estadounidenses decidieron continuar con el proyecto en su blog Then and Now.

GrowthLas nenas crecieron

Wilma Hurskainen es fotógrafa independiente en Finlandia y, entre sus exposiciones, se encuentra la colección Growth en la que reúne a sus tres hermanas para recrear las fotos que les había tomado su papá dos décadas atrás.

En su web, Hurskainen explica la magia de su proyecto: “Se dice que el tiempo es la forma de medir la vida porque la gente no es capaz ni está dispuesta a ver el cambio en sí misma. En las fotos, parece como si estuviéramos tratando de volver a nuestra infancia, adoptando la misma posición con respecto a la otra y a la mirada del fotógrafo y del espectador, pero inevitablemente fallamos. Tenemos que aceptar que no hay retorno en el tiempo”

Aunque la ropa quizá no sea exactamente la misma, ya que los trajes de marinerita quedaron atrás, Wilma intentó jugar los con los colores, las posiciones, las expresiones de ella y sus hermanas para registrar otra vez esos momentos, experiencia que finalmente quedó recopilada en un libro con el mismo nombre.

Back To The FutureMás allá de los recuerdos personales

Irina Werning es una argentina que luego de estudiar Administración en Buenos Aires, se mudó a Londres para convertirse en fotógrafa y fue en 2010 cuando se le ocurrió “volver al futuro” a través de las imágenes.

“Apenas llego a la casa de alguien, empiezo a oler las fotos antiguas. La mayoría estamos fascinados por su aspecto retro, pero para mí lo mejor es imaginar cómo la gente se sentía en ese momento”, cuenta Irina en su página web. Fue así como empezó sus recreaciones de fotos viejas con sus familiares y amigos. Pero a diferencia de otros proyectos similares, en vez de quedarse en el ámbito de su historia personal, Irina invitó desde su web, Back to the Future a todos los interesados a que enviaran sus propias fotos. Le llegaron desde Londres, Nueva York, Rotterdam, Berlin y muchos otros lugares y entre las que eligió las más llamativas para un nuevo grupo de recreaciones, donde realmente logra captar el tono de cada original, cuidando los detalles hasta la obsesión. ¿Lo más divertido? Encontrar que ciertos elementos -juguetes, muebles, accesorios- fueron guardados durante años y reaparecen en las nuevas fotografías.

AliTriste y hermosa

Ben Nunery y Ali se casaron en 2009 y posaron para una sesión de fotos de la mano de Melanie, hermana de Ali, en la casa donde los recién casados vivirían. Un año después de la celebración, nació Olivia y en 2011, Ali murió de cáncer de pulmón.  El viudo decidió vender la casa a los dos años, pero antes de irse, tuvo la necesidad de repetir aquellas fotos, sólo que su compañera no podría jamás ser su esposa. Esta vez, la coprotagonista fue su hija de tres años.

La historia de Ben conmovió a miles de personas que dejan comentarios en el blog dedicado a Ali. 

Lo divertido de esta moda es que solo requiere un poco de esfuerzo e ingenio. No hace falta ser un gran fotógrafo artístico ni embarcarse en una gran serie: quizás elegir solo una toma simple, o especialmente significativa para para montarse en esta pequeña máquina del tiempo.

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