Cine y Series

La fiesta del cine

El domingo veremos una nueva entrega del premio de la industria hollywoodense. Esta son nuestras predicciones para las categorías más reelevantes

Por Martín G. Escribano

El próximo domingo 24 de febrero se conocerá el resultado de los votos emitidos por los 5.784 académicos que consagran a la mejor película según la industria hollywoodense. Este es nuestro análisis sobre algunas de las categorías más relevantes de esta 85ª entrega de los premios Oscar.

Son 9 las nominadas a mejor película este año y con títulos como Lincoln, Argo y La noche más oscura la categoría se tiñe del patriotismo que tanto gusta en Hollywood. A nuestro entender la disputa se dará entre las dos primeras, básicamente porque Argo ha arrasado en la mayoría de las entregas de premios anteriores. Lincoln, por su parte, aparece como la película con más nominaciones (12). Completan el cuadro la gran Amour del austríaco Michael Haneke, que se llevará con seguridad la estatuilla a mejor película de habla no inglesa, La niña del sur salvaje, Django desencadenado, Una aventura extraordinaria, Los miserables y El lado luminoso de la vida seguramente se quedarán con las ganas.

La categoría de mejor director ha sido controvertida porque tanto Ben Affleck, director de Argo, como Kathryn Bigelow, directora de La noche más oscura, se han quedado afuera siendo que sus nominaciones parecían incuestionables. Han sido reemplazados por Michael Haneke y el debutante Benh Zeitlin (La niña del sur salvaje), quienes se unen a Steven Spielberg (Lincoln), David O. Russell (El lado luminoso de la vida) y Ang Lee (Una aventura extraordinaria). En 2012 el premio se lo llevó el francés Michel Hazanavicius por El artista y si bien hay otro europeo nominado este año las diferencias entre sus películas son abismales por lo que creemos que el ganador volverá a ser estadounidense. Es poco habitual pero no sería novedoso que la mejor película no coincidiera con el mejor director (ha ocurrido dos veces en la última década: en 2006 Vidas cruzadas se llevó el premio mayor mientras que Ang Lee fue el mejor director por Secreto en la montaña y en 2002 Roman Polanski se consagró por El pianista aunque la mejor película del año fue para Chicago) Este año nuestras apuestas son para la dupla Argo-Spielberg.

Si hablamos de quién será el mejor actor protagónico, Daniel Day-Lewis se enfila con seguridad hacia su tercer Oscar luego de haber ganado por interpretar al cruel Daniel Plainview en Petróleo sangriento (2007) y a Christy Brown en Mi pie izquierdo (1990). No solo realiza su papel con maestría sino que además encarna a un personaje histórico y es sabido que son la debilidad de los académicos. Sin ir más lejos, el año pasado Meryl Streep se llevó la estatuilla número tres por su Margaret Thatcher en La dama de hierro y un año antes Colin Firth hizo lo suyo al ponerse en la piel del Rey Jorge VI en El discurso del rey. Junto a Daniel Day-Lewis compiten Joaquin Phoenix, quien recibe su tercera nominación por su magnífica labor en The Master, el ascendente Bradley Cooper por El lado luminoso de la vida, en la que deja bien en claro que no es un simple actor de comedia, el doblemente oscarizado Denzel Washington quien interpreta a un piloto alcohólico en El vuelo y Hugh Jackman por su papel de Jean Valjean en el musical Los miserables.

El rubro de mejor actriz protagónica es histórico puesto que reúne a la actriz más veterana en haber alcanzado la nominación en la categoría con la más joven. Son Emmanuelle Riva, por Amour y Quvenzhané Wallis, por La niña del sur salvaje. La primera, con 85 años desbancó a Jessica Tandy, nominada a la edad de 80; la segunda, con tan solo 9 le quitó el record a la australiana Keisha Castle-Hughes quien fue nominada en 2002 cuando tenía 13. Más allá de la estadística, no parecen ser las favoritas. Es cierto que Riva ha ganado el BAFTA (el Oscar inglés) pero la disputa parece centrarse en Jennifer Lawrence por El lado luminoso de la vida y Jessica Chastain por La noche más oscura. Ambas vienen de ganar un Globo de Oro pero J-Law se adjudicó el SAG (el premio del Sindicato de Actores) por lo que la balanza está levemente inclinada a su favor. La siempre efectiva Naomi Watts cierra la categoría por su actuación en Lo imposible. Gane quien gane, será la primera estatuilla para cualquiera de estas actrices.

Los que saben qué es ganar un Oscar son los cinco nominados a mejor actor de reparto. Alan Arkin, Robert De Niro, Philip Seymour Hoffman, Tommy Lee Jones, Christoph Waltz: todos tienen el suyo. Los favoritos sin embargo, son Robert De Niro, quien vuelve a estar nominado después de 21 años, por El lado luminoso de la vida y Tommy Lee Jones por su papel del republicano Thaddeus Stevens en Lincoln. Hoffman y Waltz, nominados por The Master y Django desencadenado siempre actúan bien pero solo Waltz parece poder colarse en la disputa: se llevó un Globo de Oro el pasado enero y el BAFTA hace unas semanas. La sorpresa, en un sentido negativo, es la inexplicable nominación de Arkin por Argo cuando otros actores como Leonardo Di Caprio, Samuel L. Jackson (ambos por Django…) o Matthew McConaughey (Bernie), por citar algunos, fueron relegados injustamente de la categoría.

Lo mismo ocurre con Jacki Weaver, nominada por El lado luminoso de la
vida
a mejor actriz de reparto. Su papel simplemente no está a la altura de los otros cuatro. Aquí también hay dos favoritas: Anne Hathaway por Los miserables y Sally Field por Lincoln. Su papel de la Sra. Lincoln tiene todo para conquistar a quienes emiten los votos, aunque es cierto que de triunfar sería su tercera estatuilla. Hathaway ha sido multipremiada desde el lanzamiento de la película y ha ganado tanto que no sabemos si sigue teniendo gente a quien agradecerle si vuelve a subir al escenario para dar otro discurso. La siempre satisfactoria Amy Adams por The Master y Helen Hunt por The Sessions tienen sus méritos pero no han sido premiadas en entregas anteriores y una victoria aquí iría en contra de todos los pronósticos.

Si hablamos de mejor guión adaptado no vendría mal recordar que el año pasado Woody Allen se convirtió en el primer guionista en ganar tres estatuillas en esta categoría gracias a su Medianoche en París. Ninguno de los nominados podrá repetir semejante hazaña. Muchas veces esta categoría sirve como “premio consuelo” para que determinado film no se vaya a casa con las manos vacías. En los últimos años ha ocurrido con Eterno resplandor de una mente sin recuerdos y Perdidos en Tokio, entre otras. Mark Boal, nominado por La noche más oscura ya tiene dos Oscars y más allá de que ha acumulado casi una decena de premios por su guión, no se destacó en las entregas más importantes. De ganar, Michael Haneke sería el primer autor no estadounidense desde Pedro Almodóvar en 2002 por Hable con ella en llevarse el premio para Europa. Sin embargo, que esté nominado en otras categorías y el final de su cinta Amour inclinan la balanza hacia Quentin Tarantino quien está cerca de su segunda estatuilla de la mano de Django… Los premios grandes lo dan como favorito. John Gatins, nominado por El vuelo, casi no tiene chances de ganar y la dupla Wes Anderson/Roman Coppola merece este galardón y muchos más por esa joya menospreciada por estos premios que es Un reino bajo la luna, sin dudas una de las mejores películas del año. Nuestro corazón está con ella.

Una terna de peso será la de mejor guión adaptado. Junto con mejor edición serán las categorías que marquen la tendencia de la noche en vistas al premio mayor. Fuera del mundo del cine, Tony Kushner, guionista de Lincoln, ha ganado importantes distinciones como el Emmy o el Pulitzer. Es su segunda nominación (la anterior fue por Munich, otro trabajo conjunto con Steven Spielberg) y quizás los académicos quieran coronarla. Recientemente triunfó en los Critics’ Choice Award y da la impresión de que está pasando por su mejor temporada aunque haya perdido en entregas más significativas. Lo de “premio consuelo” podría aplicársele a David O. Russell puesto que es factible que pierda como mejor director. Y si Jennifer Lawrence y Robert De Niro son derrotados en sus ternas este quizás sea el único premio mayor para El lado luminoso de la vida. David Magee tiene el mérito de recibir su segunda nominación en tres películas, la actual por Una aventura extraordinaria, la anterior por Descubriendo el país de Nunca Jamás, en 2004. Lamentablemente no le alcanzará con eso. Sin chances aparecen también Benh Zeitlin y Lucy Alibar, nominados por La niña del sur salvaje: llegan con las manos vacías y es de esperar que se vayan del mismo modo. Si Argo pretende ganar como mejor película sin estar nominada en mejor dirección, la clave está en el guión escrito por el novato Chris Terrio. Ya cuenta ocho premiaciones y es el rival al que Lincoln debería temer.

La de mejor película animada es una terna en la que debería haber varias ganadoras. En principio es muy bien recibida la vuelta al cine de calidad por parte de Tim Burton luego de los fiascos de Alicia en el país de las maravillas y Sombras tenebrosas. Frankenweenie, su largometraje basado en el corto de su autoría que lleva el mismo nombre, es merecedor de todos los galardones. Lo mismo puede decirse de ParaNorman, la última película de la productora que en 2009 nos regaló la maravillosa Coraline y La puerta secreta pero sus otros dos competidores Ralph el demoledor y Valiente se han llevado los premios más influyentes en lo que va del año. La primera se llevó 5 Annies (algo así como los Oscar de la animación) y la segunda se hizo con el BAFTA y el Globo de Oro. Por su parte la británica ¡Piratas! debe darse por satisfecha con la nominación.

Para concluir, un dato de color. Hasta el momento, ninguna película de la saga Bond ha conseguido ganar un Oscar. Para celebrar su 50º aniversario qué mejor que entregarle la primera estatuilla aunque sea en una categoría menor como mejor canción. Skyfall, compuesta por Adele Adkins y Paul Epworth tiene todo para sacar al agente 007 del rubro de los perdedores. Compite, entre otros, con el tema Everybody Needs A Best Friend, de la película Ted cuya letra estuvo a cargo de Seth MacFarlane, quien será el maestro de ceremonias.

Después del domingo serán 85 las películas en haber ganado un Oscar en la máxima categoría. El tiempo dirá si pasarán a la historia como exponentes del buen cine o como las elegidas de un sector de la industria que suele privilegiar el entretenimiento por sobre el arte.