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Agenda

Jam de dibujo

Modelo vivo, jazz y hojas en blanco son los elementos necesarios para pasar una noche distinta

Por María Luján Torralba
Foto: Maxi Muñoz

Sillas en círculos, dos mujeres desnudas y un rasgueo de contrabajo. Es domingo por la noche y en el Centro Cultural Matienzo sobrevuela el misticismo de una sociedad secreta. Todos los lugares están ocupados y hasta hay gente en la barra. En la JAM de dibujo, la energía es intensa y seductora. De la mano de Maxi Muñoz, coordinador y mentor, los encuentros ya son un clásico para dibujantes, fotógrafos y para quien esté dispuesto a experimentar una velada diferente.

Un joven francés tira sus hojas boceteadas por el piso, una mujer está de pie con un bastidor dibujando en el lienzo, una pareja conversa mientras toma un vino y las modelos cambian de pose. El trío de Juan Pablo Arredondo conformado por contrabajo, cello y guitarra junto con la luz verde que ilumina el escenario donde están tocando, hacen que el clima se vuelva hitchcockiano. Voyeurismo e intimidad a cada trazo de lápiz.

Desde hace tres años que la JAM se lleva a cabo y suma cada vez más adeptos, y fanáticos también. Fue por el año 2006 cuando un grupo de diez artistas, entre ellos Maxi, congregados por el ilustrador Kalil Llamazares, se juntaron a dibujar con músicos y modelo vivo, reunión que llamaron Bacanales Lupanar, que al día de hoy, continúa. Y tanto en la JAM como en Bacanales, la bebida y la comida están siempre presentes. En aquel entonces, la difusión era sólo entre conocidos, sin embargo, la convocatoria no paraba de crecer. Maxi se animó a más y creó la JAM. Así fue el comienzo de este meeting donde los protagonistas son el mismo público.

La música se pone más intensa, una chica estira su brazo con lápiz en mano para medir las proporciones del cuerpo de la modelo y cada vez son más los dibujos en el piso del francés. Los asistentes ya están en trance, es imposible no caer en la tentación de dejarse llevar por la música hipnótica y ponerse a delinear figuras. En cada encuentro toca una agrupación de jazz diferente, para ellos también es una experiencia distinta donde el vínculo con el público es extraordinario.

Dibujar no es sólo una acción, para dibujar en serio tengo que llegar al estado de dibujo donde se da una conexión directa con lo que estoy viendo. La imagen ya está hecha delante mío, funciona sola, se resuelve. No es algo racional. En la JAM la gente se confronta con su parte no racional de dibujante”, dice Maxi Muñoz. Minutos después, anuncia que se hará un intervalo y luego se retomará la actividad. Porque la JAM es acción constante.

En el recreo se descomprime la tensión. Ya son las 00 hs. del lunes y es un buen momento para conversar, conocer gente, compartir los trabajos y pasarse facebooks. Maxi explica que la idea de la JAM es que la gente se libere, tenga su rato para salir de la rutina y se encuentre con el acto de dibujar desde otro lugar.

La JAM se lleva a cabo cada diez días en el Centro Cultural Matienzo los domingos, y los martes en el Centro Cultural IMPA, espacio que explota al máximo el contraste entre el ambiente fabril y un refugio de la cultura. Ahora las modelos, los músicos y el público están en sus lugares nuevamente. Comienza la primera nota y se vuelven a encender los tres ejes; surge la inspiración y fluye la creatividad. Las modelos cambian de pose una vez más, el joven francés desparrama por el piso su última obra y los músicos tocan su pieza final. Aplausos.

Datos útiles
Centro Cultural Matienzo, Pringles 1249, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Centro Cultural IMPA, Querandíes 4290, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Entrada $ 50
Facebook/JAMdeDibujo2.0

 

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