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Gastronomía

Gangas gourmet

Oportunidades gastronómicas en las que el precio y la calidad hacen una ecuación redonda.

Por Cecilia Boullosa

Con la misma alegría con que alguna vez revisando entre un montón de ropa fea en liquidación, descubrimos en el fondo de un canasto o en la última y recóndita percha de la hilera un pequeño tesoro inesperado, el premio que hace valer el esfuerzo, en materia gastronómica también es posible llevarse tales sorpresas. Gangas, bicocas, bagatelas, como quieran llamarlas, oportunidades de productos gourmet imposibles de pasar por alto, almuerzos o cenas de precio imbatible, descuentos del 50 por ciento en determinados días de la semana, happy-hours más alegres que el resto, un canasto enorme para zambullirse con la ilusión del que sabe buscar, siempre encuentra.

El concepto de ganga está en las antípodas de la gastronomía cuponera. Ganga es algo apreciado que está a buen valor, no que te sienten en la mesa de al lado del baño o te den un menú de segunda por llegar con una tarjeta de descuento. Una de las mejores maneras de enterarse (de las gangas) es siguiendo a los restaurantes, bares o heladerías que nos gustan en las redes sociales, otra es prestar atención al boca (todos tenemos un amigo aficionado a buscar precio/calidad). O leer esta nota, claro.

Horas re-felices

Happy-hour hay muchos, pero algunos definitivamente son más atractivos que otros. Entre los nuevos bares de Palermo, Duarte (Godoy Cruz 1725) es el que hace la gran diferencia. Dedicado a la coctelería clásica, su dueño y bartender Agustín Barbero (ex 878, Uriarte y Río Café) propone un generoso 2 x 1 de martes a sábados hasta las 21: los precios de los tragos de por sí ya son más bajos que el promedio del barrio (entre $38 y $42) así que por menos de 21 pesos uno puede tomar un impecable Negroni, un Old Fashioned o el coctel de la casa, el Barbosa, que viene con Jameson, manzana, limón y un poquito de Jager. Todos los cócteles son elaborados con productos premium.

Cambiando el rubro, en la cadena de confiterías La Argentina (Amenábar 1501 y seis sucursales más) los lunes son el día de gracia: todas las tortas cuestan 70 pesos (el resto de los días $129). Hay cheesecakes de frutillas o de limón, postre Balcarce, lemon pie y brownie con merengue italiano. La gran barata funciona también para las masas, el medio kilo cotiza a $60, es decir, $25 menos que lo habitual. Un gran comienzo de semana (y un buen dato para tener en cuenta cuando se acerca algún cumpleaños en la familia).

En panes y facturas, Le Blé (Álvarez Thomas 899, Colegiales y locales en Chacarita, Palermo y Puerto Madero) hace, según el stock y entre las 19 y las 20, su habitual remate al 50 por ciento de todo lo quedó del día, desde baguettes, panes de campo y saborizados hasta danesas, torsadas y pain au chocolat. Para estar atentos.

Si el plan para la tarde es salir en busca de algún tentempié étnico conviene apuntarse el dato del boliche El Banco Rojo, en San Telmo (Bolivar 914) que de martes a viernes, entre las 17 y las 20, expende falafels con dip de hummus y yogur o alitas de pollo con salsa BBQ a 20 pesos y para beber, dos cervezas a $25.

Menús para no dejar “el ojo de la cara”

Caminando y comparando se pueden encontrar muy buenas propuestas para el mediodía. Uno de las más sólidas en precio/calidad –además de proteica- es la de Social Paraíso (Honduras 5182), que se renueva todos los días. Suele haber para elegir entre tres entradas y dos principales: en general carne, en preparaciones sencillas, pero no simplonas, una pechuga rellena envuelta con panceta con torre de calabaza y puré de arvejas o cazuela de merluza con crema de coco y arroz pilaf. Cuesta $70 sin bebidas, pero hay vino por copa también a buen precio, un Clos de Los Siete a $37 o un Las perdices malbec a $28.

Fleur de Sel, el encantador bistró del chef Jean Baptiste Pilou y la pastelera Valentina Avecilla también ofrece un conveniente menú de tres pasos más agua por solo $130. Habitualmente hay 4 entradas, 5 principales y 3 postres de su carta de la noche. Y Jean Paul Azema, el excéntrico chef cultor de los sabores especiados y picantes acaba de inaugurar los mediodías –Amidi- en su restaurante Azema (Carranza 1875): hay sándwiches de pate de campagne en baguette artesanal y pepinillos por $35, croque monsier a $38 o el Pho tai vietnamés a $50.

Con cinco años de historia, Porota (Gorriti 5881) es otro de los que mantiene una carta muy competitiva, sabrosa y variada para los almuerzos: por $52 un pollo tandoori con papas asadas o una entraña grillada con puré de batatas, más té helado o agua limonada.

En un plan mucho más de batalla, el famoso bodegón peruano Carlitos ofrece el menú más “sin rival” del Abasto: por $25, sopa, principal y bebida. La mitad de lo que cuesta un combo en un fast-food.

Hay otros restaurantes que ofrecen descuentos originales: en El español (Rincón 196, Congreso), cero ambiente, pero buena parrilla, papas fritas y minutas, te premian con un 15 por ciento por tempranero, si almorzás entre las 11 y media y las 1 de la tarde y si cenás entre las 7 y media y las 9 de la noche. Y en Fifí Almacén (Gorriti 4812), un deli con varios platos orgánicos que abrió a comienzos de este año, con un 10 por ciento por llegar en bici.

Productos gourmet a buen precio

Bueno no siempre significa caro. A nivel producto también hay algunas tentadoras oportunidades para abalanzarse encima. En Quetec, una firma que comercializa en Buenos Aires materia prima de Rodeo del Medio, Maipú, venden el botellón de 5 litros de aceite de oliva de primera prensada en frío extra virgen a $180. Y el de 2 litros a $75. Cuentan con tres locales, uno en Belgrano (Cabildo 196), y los otros en Gallo 1640 y Riobamba 448. Además venden hojas de parra, corazones de alcauciles y aceitunas verdes, griegas y negras a buenos precios.

En materia de ganga cárnica, la cadena La Lonja, del rey de la carne Samid, es un ineludible. El lomo, por ejemplo, puede variar un poco el precio de acuerdo a donde esté el local (en Once se consigue a $52 y en Las Cañitas de $60), pero de cualquier manera es bastante más barato e igual de tierno que en la mayoría de las carnicerías premium (Piaf lo tiene a $80).

Para anotar también: la bolsa de 5 kilos de langostinos crudos que se consigue en Casa China (Arribeños 2173) a $150. El muy buen café en grano que la confitería La Puerto Rico (Alsina 416) tuesta en su antiguo local en Monserrat: los precios van de $36 a $60 el ¼ kg de acuerdo a la calidad y procedencia –recomendable el Playa Ponce. O el helado premium a 80 pesos el kilo de Mocambo (Pichincha 501, Congreso), con chocolate pletórico en almendras y un limón con garrapiñas caramelizadas que es un hit. O las almendras, nueces y castañas de cajú por menos de $90 el kilo de Frutos Are (www.frutosare.com.ar).

Y la lista podría seguir. Pero como con la ropa en el fondo de un canasto, a veces encontrar una ganga gourmet por cuenta propia, vale doble.

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