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General

En busca del trago argentino

En este número aniversario, buscamos el trago que nos define. Una dura competencia entre los cocktails nacidos en las barras argentinas.

 

El trago más argentino. El que lleva la casaca celeste y blanca. De eso se trata: de definir la mezcla de bebidas que mejor represente al ser nacional. Para esto, hay que mirar atrás, a la historia, pero también adelante, al futuro. En la búsqueda aparecen fórmulas simples y populares, con apenas dos ingredientes, y también construcciones contemporáneas servidas en copa cóctel. ¿Es esto una contradicción? No necesariamente: los argumentos a favor de unos u otros son múltiples e incluso en muchos casos se cruzan y relacionan.

Para la búsqueda, elegimos primero 12 finalistas, doce tragos que representan cada uno un estilo y una idea de la coctelería nacional. Estos doce ya son, a nuestro entender, ganadores. Han sobrevivido a muchísimas otras mezclas que quedaron fuera de nuestra lista, desde creaciones modernas a cócteles históricos, de los más populares en cartas o los editados en libros. Hay, claro, como siempre, en la elección algo de capricho, pero no por eso injustificado. Somos un país que tiene una tradición extensa de cócteles, en la que ha privado la creatividad constante que dejó y deja una lista infinita de recetas. Esto, que es muy bueno, tiene también un costado negativo: son pocas las fórmulas que hayan logrado trascender, ganando un lugar propio más allá del bar donde se crearon.

En los 50 y los 60 los bartenders y sus cócteles aparecieron en revistas, libros, incluso en radio y televisión. Por aquellos años hubo también un trabajo conjunto en torneos internacionales y en la asociación que los nucleaba. Ahora, tras un largo impasse, y ya desde finales de los 90, la coctelería volvió a ganar espacio en bares y restaurantes, volvió a salir en revistas, se editaron libros e incluso llegó a la televisión y la radio. No es que la historia se repita, pero hay cierto ir y venir entre las décadas, un diálogo entre recetas, tiempos y geografías.

Definir los 12 tragos finalistas no fue fácil. Algunos son originales, otros populares; están los que usan bebidas de acá, y los que usan bebidas importadas. Pero todos tienen que ver con una idiosincrasia que los hace buenos competidores.

En la búsqueda creamos un juego de enfrentamiento para llegar a un ganador. Y cada trago sobreviviente fue defendido por un bartender que ofició de juez y jurado. Algunos estarán de acuerdo, otros no. Pero se trata menos de una competencia que de un intento para develar las claves de cómo y qué se bebe en nuestro país. Lo más interesante no es tanto quién obtiene el primer puesto, sino lo que cada trago nos cuenta. Sobre nuestros gustos, nuestra historia y nuestro futuro.

Encontrá la nota completa en el número de octubre.

EDITORIAL. Años y asombro.

Este año Bacanal festejó su número 100 -en mayo- y ahora, como cada noviembre, su cumpleaños. Ya son nueve los años de la revista. 9 los años de intentar interpretar un estilo de vida, una forma de disfrute, una experiencia que se renueva todos los meses. 9 años en los que se intentó decodificar y comunicar los diversos tips que habitan en la cultura urbana. Desde los restaurantes a las barras, del cine al teatro, del vino a los tragos, de la música a las series, del turismo a la tecnología, de los últimos modelos de autos a las últimas tendencias en la moda. Siempre el plan fue ambicioso y, lo notable si se quiere, es que cada día buscamos ir por más.

Por eso, festejamos este noveno año con el mismo asombro con que festejamos el primero. Porque si algo no hemos perdido en esta casi década de trabajo constante es la capacidad para seguir asombrándonos cada día, todos los días. Y es interesante cómo ese asombro también debe construirse. Es que no se trata de un estado de ánimo sino de una construcción, de un trabajo que es necesario llevar adelante cada mes: investigando, buscando hechos culturales nuevos, sitios nuevos donde beber y comer, nuevas propuestas en cada uno de los ámbitos donde Bacanal dice presente.

Para estos nueve años, buscamos definir el trago que, valga, nos define. Y tratamos de encontrarlo entre las invenciones surgidas de nuestras propias barras. Así nos sorprendimos con la presencia impensada de algunos clásicos, con la contundente estabilidad de los tragos populares y con la excesiva confianza de los cocktails más cancheros.

Y hubo, claro, un triunfador. Un ganador con el que brindamos por estos nueve años de revista. Un brindis que compartimos con los lectores, con los anunciantes, con cada uno de los que hacen posible seguir haciendo esta gran revista. Y mientras brindamos y festejamos, ya estamos pensando en lo que viene, en el festejo de los 10 años, de los 11 años, de los 12 años. Porque, justamente, de eso se trata: de seguir creciendo. De seguir haciendo más y más grande este gran proyecto llamado Bacanal.

Por Javier Rombouts

 

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Además, en este número:

+ Bajista, compositor, productor, conductor y DJ: Zeta Bosio prueba con todo, con la música siempre como
plataforma.
+ Wine News: las mujeres del vino
+ Cruceros
, viajar en un parque de diversiones.

… y mucho más!

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