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Zoom Restós

El árbol que tapa el bosque

Un pequeño local de Caballito esconde un gran propuesta de hamburguesas deliciosas.

Por Rodolfo Reich
Fotos: Marcelo Arias

Ya lo dice el refrán: la mejor manera de ocultar un árbol es en el bosque. Y esa es la sensación que se tiene al conocer este pequeño local a la calle que, más allá de ubicarse en pleno Caballito, se lo percibe oculto, lejos de los polos gastronómicos, en una calle desprovista de glamour. De allí, viene su nombre: Tierra de Nadie, un espacio en búsqueda de quien lo reclame. Fue allí, donde hace poco más de un año, una joven pareja -él, David; ella, Guadalupe- plantó bandera y abrió una de las mejores hamburgueserías de la ciudad. Una apuesta hecha a pulmón, donde brillan los detalles: los panes caseros, los aderezos propios, la hamburguesa de calidad.

La mise en place
Existen cientos de fast foods en Buenos Aires: hamburguesas, sándwiches, empanadas, pizzas. Productos estandarizados, fotocopiados, con hamburguesas precongeladas,  pizzas sin gracia y empanadas dignas de franquicia. Tierra de Nadie es lo opuesto: aquí, la pasión sobra. Y se nota todos los días, cuatro horas antes de la apertura, cuando el equipo de cocina elabora los aderezos para las hamburguesas, de un ketchup casero, receta cedida por Hugo Macchia, chef de Sucre, a la Caesar, idea que David tomó de sus cuatro años trabajando en el servicio de Kansas; de la honey mustard a la guacamole, con palta, cilantro, lima y mayonesa. Cada jornada se amasan los panes de las hamburguesas -redondos, esponjosos- y las tortillas de trigo para tacos y burritos. Aquí, el término fast food funciona del mostrador hacia afuera; dentro, reina una filosofía slow, que exige tiempo. Así se entiende que, más allá de una capacidad para 20 personas sentadas, en la cocina trabajen los dos dueños, tres empleados y uno más a cargo del delivery.

La estrella es la hamburguesa TDN Deluxe, que incluye un medallón de carne (mezcla de paleta y riñonada) “relleno” de queso cheddar, huevo a la plancha, jamón, queso dambo, lechuga, tomate y pepinos. Cuesta $63, trae papas fritas con cáscara y es un desafío comerla sin ensuciarse. Pero hay mucho más: los burritos son gigantes y deliciosos (quesos dambo y cheddar, cebolla, morrón, arroz, porotos negros, salsa pico de gallo casera y sour cream, a $67), los sándwiches de pollo con CCC (crunchy crispy chicken) y los tacos son perfectos para un tentempié. Para beber, cerveza Schneider o Corona.

En Bacanal te lo dijimos hace un mes: la comida rápida porteña vive su mejor momento. Y Tierra de Nadie es un buen ejemplo.

Datos útiles
Dirección: Avellaneda 588. Teléfono: 2073-1566. Horario: lunes a sábado de 20 a 24; jueves a sábado de 12 a 16.

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