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Decoración zen, cómo construir un espacio de relajación

Siete ideas para transformar tus ambientes y convertirlos en un espacio de tranquilidad y comodidad.

Los espacios donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo – o la parte más importante – tiene que transmitir la energía que queremos para nuestra vida. Si queremos alegría; hay que buscar colores. Y si queremos paz y relajación, necesitamos crear un “ambiente zen”.

Los inicios de año son los mejores momentos para realizar grandes cambios en nuestra casa. Tirar lo que nos perturba, deshacernos de lo que nos trae recuerdos negativos y colmar los espacios de aquello que nos purifica y nos saca una sonrisa. La psicología ambiental establece que los espacios donde nos encontramos influyen directamente sobre nuestro estado de ánimo.

Cada detalle forma parte de ese todo que nos acompaña y nos transforma. Por eso tenemos que asegurarnos que cada elemento de nuestra casa esté en sintonía con esa sensación que queremos generar: paz.

Para lograrlo, les compartimos 7 claves que contribuyen a transformar nuestra casa en nuestro refugio de tranquilidad.

LUZ NATURAL

La luz natural crea espacios más amplios y proporciona un clima más calmo. La opción más extrema puede ser prescindir de las cortinas y utilizar la luz de afuera en todo momento. Pero a quienes les incomoda esta medida o los deja inseguros, pueden apostar por cortinas menos tupidas (más claras y finas) para dejar entrar al menos un poco de luz. Las velas crean la sensación de naturalidad y comodidad del sol; contrario a las luces artificiales.

ELEGIR UN COLOR 

Los colores pasteles y neutros ayudan a crear un ambiente zen, a diferencia de los colores más intensos y opacos como el gris, azul o negro. Es conveniente elegir un solo tono y replicarlo en los detalles (no en cada uno de los elementos para que no sea excesivo); como los almohadones, alguna pared, las sillas, o la alfombra.

MINIMALISTA

Los entornos recargados pueden producir excitación o sensación de agobio y estrés. La decoración minimal, por el contrario, contribuye a un ambiente zen. Para esto se recomienda una decoración armoniosa, con lo justo y necesario, y un mismo tono de color claro, procurando el orden y la espacialidad.

SUELOS CÓMODOS

A la hora de elegir el material del suelo, se recomienda escoger uno que invite a caminar descalzo cómodamente por la casa. La madera o las alfombras son ideales para esto. Esta actividad relaja tanto física como emocionalmente, ya que implica soltar un poco con las responsabilidades y protocolos. Además, caminar descalzo favorece la circulación sanguínea y fomenta la transpiración de la piel.

MUEBLES CURVOS

Se recomienda que los muebles principales de la casa – como los escritorios o mesas – tengan líneas ligeramente curvas, ya que estas generan sensaciones más positivas; mientras que las líneas rectas y cortantes generan hostilidad y frialdad.

AROMAS

Este sentido es esencial para las emociones. “Los aromas son recuerdos y los recuerdos crean emociones”. Por eso es ideal jugar con los olores de la casa, usando difusores o velas aromáticas naturales como lavanda, sándalo o aceites esenciales. También es una buena idea colocar flores entre la ropa o en algunos rincones de la casa.

PLANTAS

Las flores y plantas son excelentes compañeras, ya que lo natural reduce el estrés, incrementa los niveles de concentración y mejora el estado de ánimo. Siempre hay que usarlas con mesura, pero el color brillante y vivo de las plantas le dan un toque de alegría a los espacios.

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