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General

Comer en la barra

Con la nueva coctelería, los bares sofisticaron su cocina. Platos y reductos alta gama sumados a un ambiente cool, buena música y un horario amplio. El plan perfecto.

¿A quién no le pasó? Pedís un trago, pedís dos. Y cuando estás pensando en el tercero ya te dan ganas de “picotear” algo.  O tal vez te pasa antes, cuando pedís el segundo. Pero te pasa. Para la mayoría de los porteños un buen trago debe ir de la mano de una contrapartida sólida. Primero, fue el triolet, después el platito de queso, los pochoclos, una porción de pizza o una hamburguesa. Y ahora… ahora por suerte para quienes frecuentan bares con algún tipo de insistencia, las opciones ya son muchas, muchas más. Acodado en la barra uno puede comer desde una tarte tatin de queso de cabra y manzana hasta unos huevos escoceses, un revuelto gramajo, unos langostinos wanton marinados en jengibre, especias y sake, o compartir un besugo fresquísimo, o un hermoso pulpo a la parrilla. Como a principios de los 2000, eran los restaurantes los que sumaban una barra de tragos –pasó con Green Bamboo, con Sucre, con Olsen– hoy son los bares los que no minimizan ni descuidan la carta de comidas.

Leé la nota completa en el número de septiembre de Bacanal.

EDITORIAL. De Bares
Hasta hace no tanto tiempo, salir de bares era salir a tomar. Sólo eso. Podía ocurrir, con un poco de suerte y frente a bartenders clásicos e implecables como Oscar Chabrés, que algo más que unos simples snacks aparecieran sobre la barra. Esa era la noche, a comer se iba a un restaurante. Pero los tiempos han cambiado. Con el resurgimiento de la coctelería nacional –más y mejores bartenders, más y mejores bares, más y mejores tragos–, también fue asomando un fenómeno: la buena –y en algunos casos muy buena– gastronomía en barra. O, para ser más amplios, en bares.

Así surgieron muchos lugares donde hoy se puede beber y comer bien al mismo tiempo, sin necesidad de cambiar de silla o de banqueta. Esta última década demostró primero que se podían tomar buenos tragos en nuestro país. Y desde hace un tiempo –más o menos corto– que se pueden comer ricos platos, hechos con productos de alta gama, en los bares argentinos. Incluso, en algunos casos, con productos que no existen en las cartas de los mejores restaurantes.

Por eso, este mes salimos de bares. Y lo hacemos con el actor y director mexicano Gael García Bernal –la tercera vez que Bacanal lleva a un hombre en la tapa–, con el indescifrable Daniel Melingo, con la versátil Gloria Carrá. Salimos a festejar los 25 años de esa gran serie que fue Twin Peaks y la nueva edición del BAFweek.

Y, claro, también salimos de bares con la querida periodista gastronómica Alicia Delgado, quien decidió participar de nuestra sección cocineros vestida como Madame Curie. Porque, aunque ella no es cocinera, se trata de uno de los nombres más prestigiosos de la gastronomía argentina.

De algún modo, estas salidas y festejos sólo son el anticipo de noviembre, cuando Bacanal cumpla 10 años.

Una manera de decir que vamos calentando motores.

Javier Rombouts

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Además, en este número:

+ Entrevista con Gael García Bernal
+ Series: 25 años de Twin Peaks.
+
 
BAF Week y todas las tendencias para esta temporada.

… y mucho más!

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