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Cine y Series

Chiste viejo

Todo el peso actoral de Diane Keaton y Michael Douglas no alcanza para sacar a flote esta comedia romántica de la tercera edad.

Por Sandra Martínez

Juntos… pero no tanto es una comedia romántica protagonizada por Diane Keaton y Michael Douglas. Pero también es una de esas estafas en las que uno cae por culpa de los grandes nombres. El ¿subgénero? de comedias románticas de mayores de 50 –del que ya hablamos aquí– dio en otros casos buenos resultados con la mezcla de grandes actuaciones y situaciones graciosas propias de ese “volver empezar”, así que era esperable encontrar, como mínimo, una película agradable para pasar el rato.

Sumaba fichas el hecho de que el director fuera Rob Reiner, cuya carrera tiene títulos gigantes como las películas de culto ochentosas This is Spinal Tap y La princesa prometida y Cuenta conmigo, y algunas escenas antológicas, como Jack Nicholson gritando “you can´t handle the truth!” en el drama jurídico-militar A Few Good Men o Kathy Bathes partiendo las piernas del protagonista con una máquina de escribir en Misery. ¡Si hasta tiene en su curriculum la piedra fundacional de la comedia romántica moderna, Cuando Harry conocio a Sally! Habrá que atribuir sus éxitos a buenos guionistas o quizás ya pasó su momento dorado, lo cierto que es que su último trabajo no parece obra del autor de esos clásicos.

Douglas interpreta a un vendedor de bienes raíces miserable que inesperadamente debe hacerse cargo de una nieta de nueve años cuya existencia ignoraba hasta el momento. La presencia infantil sirve como disparador para convertir al misántropo en sensible y para dar rienda suelta a sus sentimientos por su razonable vecina, encarnada por Keaton. En ese proceso no hay nada que sorprenda al espectador, nada que no hayamos visto antes, nada que salve toda la historia del olvido total excepto unas pocas escenas donde el arte y la química de los dos actores no es asfixiado por el guión barato. Juntos… pero no tanto es un gran y aburrido cliché, cuyo único motivo para no salir directo a DVD son, sin duda, esos nombres engañosos. 

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