Cocinar

Animate a hacer mermeladas caseras: dos dulces, dos saladas

La mejor forma de aprovechar tus frutas y verduras.

Las mermeladas caseras son en extremo ricas, sin embargo, muy pocas veces nos damos el gusto de prepararlas y disfrutarlas porque es mucho más fácil comprar las que vienen envasadas. Pero te aseguro, que una vez que pruebes estas mermeladas caseras no querrás dejar de hacerlas, ya que no solo son una forma muy entretenida de aprovechar las frutas y verduras en tu cocina, sino que también podes darle mucho sabor a tus meriendas y desayunos.

Mermelada de tomate y albahaca,
Ingredientes para aproximadamente 800 mililitros- 1,6 kg de tomates maduros, 800 g de azúcar, 15 hojas de albahaca fresca, una pizca de sal. Preparación– Comenzamos pelando los tomates y picándolos en dados pequeños. Los añadimos a una olla, y les agregamos 750 g de azúcar, reservando los restantes 50 g en un bol pequeños. Añadimos a la mezcla de tomates y azúcar las hojas de albahaca cortadas así como la pizca de sal. Ponemos a cocinar todo junto y controlamos la temperatura con un termómetro de cocina hasta que la mezcla llegue a 104 grados centígrados. Cuando esté cocida la mermelada, añadimos el azúcar y dejamos que vuelva a hervir un minuto. Llenamos frascos de cristal esterilizados con la mermelada caliente, los damos vuelta con la base hacia arriba y los dejamos enfriar.

Mermelada de Frutilla y Pimienta Rosa
Ingredientes.- 1 kilo de frutillas, 500 gr de azúcar, 1 limón pequeño, 1 cucharada (tbsp) de pimienta rosa molida- Preparación.- Lavamos y troceamos las fresas, y las ponemos en una olla alta con el azúcar y el jugo de limón, y removemos. Tapamos y dejamos reposar durante 2 horas, removiendo de vez en cuando.
Pasado el tiempo, ponemos la olla al fuego (al principio fuego alto) y cuando empiece a hervir, bajamos a fuego medio, e iremos desespumando de vez en cuando. Dejamos cocinar durante 30 minutos.

Pasado ese tiempo, añadimos la cucharada de pimienta rosa, removemos bien, y dejamos cocer 15 minutos más. Cuando esté lista y con la textura deseada, y aún caliente, la ponemos en los tarros (previamente esterilizados), cerramos bien y las ponemos boca abajo, dejándolos reposar 12 horas. Añadimos la mermelada caliente en los tarros, ayuda a que se haga el vacío y así podemos conservar nuestras mermeladas durante más tiempo.

Mermelada salada de cebolla- Ingedientes: Tres cebollas, azúcar, salsa soja, vinagre – Preparación: Cortá las cebollas en juliana muy fina. Ponelas en una sartén a fuego medio-alto (7 sobre 9) con un poco de aceite de oliva y dejá que transpire. Ponele un poco de sal, romero y pimienta. Tiene que volverse trasparente y acabar teniendo un color marroncito. No es color quemado, es el color que le dan los azúcares de la cebolla que hacen que se caramelice. Ponele unas 3 cucharadas de azúcar, un chorrete de salsa de soja y otro de vinagre.
Deja que reduzca todo de nuevo y añadí medio vaso de agua y dejá que enfríe y guardala en la heladera.


Ingredientes- 500 gramos de mandarinas peladas, La piel rallada de una mandarina, El jugo de medio limón
250 gramos de azúcar- Preparación- Empezamos pelando las mandarinas, excepto una que la usaremos para rallar su piel. De ese modo la mermelada tendrá un sabor más intenso. Retira también la piel blanca de los gajos y las pepitas si las tuviera.- Ralla la piel de la mandarina. Una vez tengas ya preparados todos los gajos de la mandarina y sin pepitas, llévalas a la olla y añade el jugo de limón con la piel rallada de la mandarina. En este paso hay quien pasa primero todo el contenido por la batidora para obtener una pasta más fina, ya que es posible que los gajos de la mandarina no se deshagan del todo en la cocción. Hazlo como tú desees.
Ya en la olla, es la hora también de añadir el azúcar. Lo normal es añadir entre el 45 y el 65% de azúcar por el peso de esta fruta. Poné a calentar la olla a fuego medio y ve removiendo para que no se pegue el contenido. La cocción dura aproximadamente 30 minutos, de todos modos ve probando la mermelada para ver si está a tu gusto- Dejá reposar la mermelada 15 minutos. Después, llévala a unos tarros previamente esterelizados. Para la mejor conservación de la mermelada, recuerda cerrar bien el bote y hervirlos en agua y boca abajo durante 20 minutos.