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Aires patagónicos

La cadena de heladerías y chocolaterías Del Viento acaba de desembarcar a lo grande en Capital Federal.

Un viento de aromas dulces llega a Buenos Aires desde la Patagonia, con la inauguración de una de las cadenas de heladerías y chocolaterías más tradicionales de Comodoro Rivadavia. Del Viento supo afianzarse con un crecimiento constante desde 1999, hasta alcanzar al día de hoy un total de cuatro sucursales en la ciudad, más otras dos en Trelew y Rada Tilly. Y ahora llegó el momento de expandirse a lo grande, con la apertura de su primer local en Capital Federal.

La zona elegida fue Palermo Botánico, en una bonita cuadra que comparten con otras propuestas gastronómicas como Birkin Cafe y Tiendas Naturales. La ambientación, moderna y elegante, está llena de sutiles referencias al origen sureño de la marca, con estampados donde la flor de calafate se entrelaza con colibríes, y el árbol cohiue presente en la gráfica. Es que la idea es, justamente, respetar el espíritu genuino que hay detrás de cada uno de sus sabores, espíritu arraigado en la selección de ingredientes nobles y recetas cuidadas.

 

A menos de una semana de su inauguración, la versión porteña de Del Viento ya comienza a conquistar a los vecinos. Uno de sus secretos es la cafetería, para la que utilizan granos arábicos y una cuidada atención en la preparación. Muy pronto se sumará una carta breve pero cuidada de pastelería y sandwichería gourmet. Mientras tanto, los helados prometen convertise en el hit del verano. Elaborados en la planta de más de 650 mt2 que la firma posee en Comodoro y finalizados in situ en Buenos Aires para garantizar la frescura, se diferencian principalmente por la materia prima: cacao latinoamericano premium, salsas y caramelos caseros, pastas de frutos secos de elaboración propia. Al disfrutar sabores como el pistacho se nota como evitan el uso de colorantes artificiales: el clásico verde fluorescente deja paso a un blanco natural, y en la textura se entremezclan pequeños chips del fruto original. O la menta, que sólo está disponible cuando cuentan con esa hierba fresca. La misma lógica se aplica a sus chocolates artesanales, bombones y tabletas que también están disponible en el nuevo local.

 

Con planes de continuar el crecimiento con otra inauguración en Chile y un nueva sucursal porteña ya programada para el próximo año, esta agradable brisa patagónica tiene futuro entre nosotros.

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