Publicidad Bajar al sitio
General

Activista argentina enfrenta buque ucraniano

Manuela Zalazar escaló la nave More Sodruzhestva en protesta a la pesca intensiva de krill y en busca de la defensa de ballenas y pingüinos.

Activistas de Greenpeace se enfrentaron al buque ucraniano, More Sodruzhestva, en protesta a la pesca masiva de krill en la Antártida. Escalaron la enorme nave para desplegar el mensaje: Protegé la Antártida y encadenaron al ancla una cápsula de supervivencia donde permanecerán dentro en resistencia de manera pacífica para evitar que pesquen en una zona propuesta como santuario marino.

Según la organización ambientalista, la pesca intensiva del krill en la Antártida le quita el alimento a las especies de ese punto geográfico, como ballenas y pingüinos. Mientras los activistas se encuentren dentro de la cápsula encadenada, el buque ucraniano no tendrá posibilidades de actividades pesqueras.

Manuela Zalazar activista de Greenpeace Argentina dijo, “Estamos dispuestos a hacer resistencia sobre las aguas Antárticas para frenar la explotación de una de las áreas más puras del planeta. Los barcos que pescan krill no deben estar pescando en zonas donde la fauna busca su alimento. Tampoco deben pescar en aguas propuestas como santuarios marinos.”

greenp

La protesta se llevó a cabo durante la expedición del barco Greenpeace Arctic Sunrise donde se encontraron frente al buque de arrastre y realizaron la protesta durante un trasbordo de carga al frigorífico cercano a la Península Antártica. Es en esta zona donde se pesca la mayor parte de la captura anual total del krill y donde buscan alimentos ballenas, pingüinos y gran vida silvestre.

El krill es un crustáceo diminuto, no más grande que un dedo meñique, pero, sin embargo, asegura la supervivencia de las especies en la Antártida. La expansión de la pesca del krill está siendo impulsada por la demanda de su aceite principalmente a las industria farmacéutica, también se vende para el uso de la acuicultura y como alimento de mascotas.

 

×